viernes, 28 de enero de 2022

Cuatro años estériles

 El legado



Ricardo Candia Cares

Como sabe todo Chile, no es por su profundo sentido de servicio público por lo que Sebastián Piñera se propusiera ser presidente.

Dueño de una de las fortunas más grandes del país, y por lo tanto, involucrado en fraudes, exacciones y movimientos truchos que le han permitido ser un operador del mundo financiero en el que la ganancia rápida y al costo que sea lo es todo, se propuso pasar a la historia por haber sido presidente de la república. 

No una vez, sino dos.

Pocas veces en la vapuleada historia nacional se había visto un gobierno tan inútil como el que ahora va de salida, quizás solo homologable en ese sentido al de la Nueva Mayoría de perecedero recuerdo. Inútil, claro está, para la gente común que vio afectada aún más su ya precaria vida: para los poderosos ha sido el paraíso en la tierra si se considera que vieron aumentadas sus irracionales fortunas a niveles que jamás soñaron. 

El gobierno de Piñera no fue sino el intento megalomaníaco de un millonario torpe y sin principios para pasar a la historia como un estadista de grandes dotes y no quedar en la sentina de la historia como un ricachón botado a político, de los que ha habido muchos. 

Por cierto, un fracaso en toda la línea.

En estos precisos momentos en que arrecia una violencia delictual pocas veces vista, relumbra en su dimensión de falacia demostrada su cacareado fin de fiesta para la delincuencia que vive y reina en este campo de flores bordado.


A los delincuentes se les acabó la fiesta.

Recordemos que esa fue su idea central con la que logró los votos siempre febles y disponibles de aquellos que escuchan lo que quieren escuchar y dan por cierto todo si lo dijo un poderoso.

Y vea lo que quedó: un asesinato por día, aumento de crímenes violentos pocas veces vistos: secuestros, sicariato, asaltos a mano armada, mafias que comienzan a darse cuenta de que pueden actuar con plena impunidad, robos con total descaro, poblaciones tomadas por el narcotráfico, calles y barrios inseguros y la gente presa del miedo. 

Piñera entrega un país sumido en el temor a la delincuencia desatada que se tomó las calles, barrios y poblaciones.


La crisis de migrantes es otra de sus medallas.

Se recuerda con sospechosa timidez aquella epopeya en Cúcuta cuando Piñera se lucía abriendo las fronteras para el que quisiera venir a Chile: su irresponsabilidad mayúscula generó una crisis humanitaria de impredecibles consecuencias.

Piñera entrega un país con récord de campamentos levantados sin orden ni concierto ni higiene ni nada, en todas las ciudades. 

La pauperización de la salud y educación pública ha ascendido en forma alarmante en proporción inversa al aumento de las ganancias de estos mismos servicios en el sector privado. 


De derechos, ni hablar. De seguridad, menos.

Luego del estallido de octubre las policías simplemente abandonaron su rol de garantes de la seguridad pública, orientando sus esfuerzos y medios a la represión bárbara contra quienes osan reclamar sus derechos. La soterrada crisis de Carabineros queda demostrada a diario por su actuar sin protocolos ni preparación ni criterios. Y sin postulantes que quieran ser de las filas.

Como sabe cualquier ciudadano, la delincuencia campea amparada por la inacción de las instituciones llamadas a cuidar a la gente. 

Qué se puede esperar si sus más altos jefes, policiales y militares, están encartados por fraudes, robos, estafas y falsificaciones para hacerse de los medios que el Estado -esa cacareada Patria por la que están disponibles para morir en su defesa- pone a disposición de ellos para el cumplimento de sus funciones.

Deja un wallmapu inmerso en una crisis, la misma de hace ciento sesenta años, que ha querido resolver mediante el centenario método de meter militares para resolver un conflicto que se resuelve por medio dela única vía que no se ha intentado: política, historia, justicia y no masacre. 

Este gobierno ha sido una instancia de corrupción masiva y permanente. Ha sido un gobierno de ladrones, el mejor reflejo de la derecha ambiciosa, egoísta y bruta.

¿Qué dejan estos cuatro años estériles? Abusando de los efectos de la pandemia, ha buscado incesantemente la vía para borrar su trágico y estéril legado. La compra temprana y masiva de vacunas le ha dado un rédito que aún no se despliega por completo para superar sus alicaídos aportes. No más que eso.

Como sea que se considere el presidente entrante, hay un hecho cierto que muestra un cambio interesante: Gabriel Boric, fue un dirigente estudiantil reprimido por el presidente que se va, Sebastián Piñera.

Y, como sea que se haya llegado a la instancia, está en curso una convención Constitucional que podría proponer un ordenamiento institucional que cambie algunas cosas en el rígido, abusivo y represivo legado de la dictadura.   

¿Pasará impune Piñera ante esas dos derrotas profundas para la ultraderecha?

Doble contra sencillo, le van a pasar la cuenta tarde o temprano. Para evitar poner en juego la Constitución pinochetista debió renunciar y no lo hizo. Aquella cobardía estimulada por su patológica megalomanía desencadenó este tiempo en que les está tocando vivir en un riesgo que pudo haber sido controlado. 

El legado piñeril es fácil de identificar, si se quiere. Está en las calles atiborradas y temerosas, en las espeluznantes portadas de los noticiarios, en las cárceles, en las fronteras, en los guetos, en los migrantes que pululan por las carreteras y desiertos, 

en la cesantía encubierta, en la miseria disfrazada de vendedores ambulantes, en las colas de las ferias, en los sicarios que descubrieron que ese mercado en Chile está en pañales, en las aguas infectadas y en los fuegos artificiales que alumbran las noches de barrios y poblaciones. 

Con todo, el mejor legado de este pinganilla debiera ser el aprendizaje de la gente: nuca más un sujeto de la calaña de este pobre millonario torpe, nunca más la derecha, nunca más políticos corruptos, nunca más miedo e inseguridad.

Pero nunca se sabe.

miércoles, 1 de mayo de 2019

Policia del Régimen Macrista balea a joven bolivariano

Policía de Macri dispara contra movimientos sociales que custodian la Embajada de Venezuela en Buenos Aires

Comunicado urgente de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad ante los graves hechos sucedidos la tarde de hoy frente a la Embajada Bolivariana de Venezuela en Argentina.

Escribe Stella Calloni

Compañer@s:
Grupos de venezolan@s golpistas fueron a la puerta de la embajada de la República Bolivariana de Venezuela, desde la mañana con intenciones de ingresar a la misma. Llegaron luego argentin@s de movimientos sociales y políticos, en solidaridad y apoyo del gobierno revolucionario y su embajada. Alrededor de las 18 y 30 horas (19:30 hora de Venezuela) mientras las venezolanos escuálidxo, estaban protegidos por la Policía de la Ciudad, pasó un joven en bicicleta insultando a las y los compañeros y hubo un enfrentamiento entre este y otro joven, cuando los estaban separando serenamente, apareció la policía de la ciudad y disparó bombas lacrimógenas, roció gas pimienta a quemarropa y perdigones y desconcentró persiguiendo a los compañeros y compañeras solidarias con la Venezuela Bolivariana hiriendo a tres personas. Uno de ellos recibiendo una bala de goma en en el oído siendo activada la pistola a centímetros de su oreja. A otro le dispararon un perdigón a centímetros de su espalda. Detuvieron a 15 compañeros en una verdadera cacería. En tanto los manifestantes venezolanos que apoyan el golpe de estado de la CIA siguen estando allí protegidas y pueden intentar, con la presencia y la anuencia policial, entrar a la sede diplomática. La Policía Federal puso un vallado ante la embajada, pero hay manifestantes solidarios dentro de la sede. Es necesario difundir este brutal ataque y denunciar los intentos de asaltar la embajada. Pedimos solidaridad con los compañeros y compañeras detenidos y heridos y la solidaridad con el pueblo de Venezuela. Un abrazo

Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad

Momento en el que la policía dispara a bocajarro al joven, Rodolfo Martin Dagnese,  solidario con Venezuela:
https://m.youtube.com/watch?v=Scj21pn1BSE&feature=youtu.be
https://m.youtube.com/watch?v=Scj21pn1BSE&feature=youtu.be

domingo, 21 de abril de 2019

Heroes de la Patria Grande

"Camilo: mi hijo"

Se cumplen 51 años de la muerte del sacerdote Camilo Torres Restrepo. El Espectador reproduce este artículo escrito por su madre y que hizo parte del libro: “Camilo, obras del cura revolucionario” publicado en 1968.

Por: Isabel Restrepo de Torres*

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Camilo: mi hijo

Foto: Camilo Torres Restrepo.

“Fue un niño criado, como lo son todos los niños por sus madres: con amor. Nació en un hogar burgués… por desgracia. Mi marido era médico especialista en Pediatría. Por este motivo, por el contacto permanente a que su profesión lo obligaba, con niños que padecían –muchas veces- enfermedades contagiosas, su preocupación constante, casi una obsesión, era prevenir el hecho de que Camilo contrajera una enfermedad. Yo, accediendo a la aprensión del padre, cuidaba que Camilo no se reuniera con los pequeños que visitaban el consultorio.

Recuerdo una anécdota que me quedó grabada y a la que los hechos posteriores dieron verdadera relevancia. Es un recuerdo de su primera infancia. No lo encontré en toda la casa y salí en su búsqueda. Desde la puerta lo vi jugando con un niño de esos que en aquella época llamaban en Bogotá “chinos de la calle” (ahora la burguesía de mi país está más fina, les dicen “gamines”, término importado de USA, por más datos). El chico estaba sucio, harapiento y lleno de granos. Llamé a Camilo y lo increpé: “¡deja a ese chino y ven a casa!”. Trayendo al chico tomado por los hombros, se acercó muy serio y me dijo: “No mamita, no lo voy a dejar, él es mi amigo, MI AMIGO”. Y luego, como recordando algo importante, agregó: “y no es un chino de la calle, es un muchacho como todos, todos somos niños”.

Y hubo también lo que sucedió un mediodía, por aquella época. En Colombia, la comida que sigue a la sopa la llamamos “el seco”. Estábamos todos sentados a la mesa cuando sonó el timbre. Era una persona que pedía se le diera algo de comer. No había nada –se le contestó-. Camilo suspendió el viaje de su cuchara de sopa. Me miró muy triste y murmuró: “¿Por qué lo han dejado ir?; yo tengo ‘mi sequito’”. Y pasaron los años y yo seguí aprendiendo con mi hijo.

Llegó su primer día de escolar. Nuestra familia siempre fue anticlerical; siempre tuvimos aversión a todo lo que oliera a sotana. Decidimos enviarlo a la Escuela Alemana, por su carácter laico y los estudios completos que impartía. Recomendé a su hermanito mayor: “cuida a Camilo, ve que no le pase nada”. Fue un alemancito sin duda quien habló mal de Colombia. Camilo, al final de la lucha, le tumbó dos dientes. Cuando volvieron a casa, mi hijo mayor me dijo: “Mamá, a Camilo no hay que cuidarlo, a los que hay que cuidar es a los otros”. Pienso cuánta razón tenía: a Camilo no hay que cuidarlo: que se cuiden los otros, los que están contra todo lo que él ha contribuido a defender.

A consecuencia de la guerra fue cerrado el Colegio Alemán y Camilo ingresó al Colegio del Rosario para cursar Liceo. Por cierto que allí no se destacó como un estudiante brillante. Perdió su cuarto grado. Es que hacía tantas cosas: Practicaba con entusiasmo varios deportes, se iba de campamento y organizaba veladas; actuaba en sindicatos estudiantiles y hasta llegó a agremiar a niños limpiabotas. Por último se inició en el periodismo. Sí, escribía, financiaba y hasta repartía un periodiquito que se llamaba “El Puma” y en el que bajo su título decía: “Diario semanal, aparece cada mes”. Siempre fue tan ocurrente.

Repitió el cuarto grado en Liceo Cervantes. Al iniciar el 6° grado nos prometió, a sus padres, obtener buenas calificaciones. Cuando finalizó el curso fuimos felicitados por los profesores: había sido el mejor alumno. Yo, sorprendida, seguía descubriendo a mi hijo. Eso sí, nada de cambiar su carácter; seguía siendo el muchacho alegre, amigo de chanzas y de músicas. Entraba a la casa y todo parecía que reía.

Quiero que lo sepan. Iba a fiestas, tenía varias noviecitas a la vez. Por eso, cuando leía la carta en la que se despedía y en la cual me decía por primera vez su decisión de dedicarse al sacerdocio, no podía creerlo. Averigüé la hora de salida del tren. Lo ubiqué cuando ya estaba por par-tir. Le dije: “ven a casa”. Estaba tan decidido que no aceptó razones. Entonces, desesperada, agregué: “Partes tú en ese tren y será ponerme yo delante de la locomotora”. Me respondió apesadumbrado: “Si está de Dios, deberá pasar eso”. Entonces, ya sin razones que le satisficieran me impuse: “Eres menor y tengo detectives a la puerta de la estación. Hasta los veintiún años tendrás tiempo a pensarlo”. Fue la primera vez que Camilo sufrió cautiverio.

Después, cuando mayor, llegaron sus años de seminario. Siete años, durante los cuales los domingos lo visitaba. Y no hubo domingo que no le preguntara: “¿cuándo dejas esto?, ¿cuándo vuelves?”. Poco tiempo antes de tomar su investidura, me dijo: “Mamita, este es mi camino. Si me fuera, ¿a qué podría aspirar? Tú me dirás que si quiero hacer algo por la patria, a Presidente de Colombia. Pero para llegar a ello, dadas las estructuras actuales, sería por estar al servicio de los que repudio. Y luego de llegar, nada positivo podría hacer. Yo elegí el Gran Patrón, y así las cosas, él siempre está de acuerdo y me aprueba. Porque yo sigo y seguiré el camino de Cristo. Soy cristiano y para mí todo es claro. Ser cristiano es querer la justicia; ser cristiano es saber amar.”

Con el tiempo iba a agregar: “Ser cristiano es ser uno más entre todos los que luchan contra la injusticia; no hay otra opción para los que amamos a los demás”.

Ya sacerdote, fue enviado a Lovaina a estudiar sociología. Había realizado sus estudios brillantemente, a tal punto que el Cardenal Luque le adelantó la ordenación. En París trabajó con el Abate Pièrre. Recogía basura, vestido como obrero. A esa tarea se dedicaban personas marginadas, exreclusos los más. Sus compañeros le llegaban a preguntar cuántos años de presidio había tenido. Para no herirlos, nunca les confesó su calidad de sacerdote.

Cuando regresó a Colombia fue nombrado Capellán de la Universidad Nacional, cargo que más tarde perdió por defender a dos estudiantes expulsados. Luego fue fundador de la Facultad de Sociología y decano de la Escuela Superior de Administración Pública. Después, yo creo que a consecuencia de sus visitas de muchacho al Llano, fundó en Yopal una Granja Experimental. Porque según yo supe después, fue en el Llano, ante esa inmensidad silenciosa, que resolvió darle sentido a su vida. Fue en el Llano donde encontró a Dios. Allí estaban, dijo: “Tantos dones a repartir y tantos hombres excluidos”. Fue allí donde deseó, por primera vez, la reforma agraria. Cristo reafirmó su deseo de accionar por los humildes. Y el amor por los despojados lo llevó a considerar, como expresó: “que sólo con la toma del poder por la clase popular se cambiaría eficazmente la situación”.

Cuando volvió a Bogotá, los estudiantes, los que siempre lo llamaron sólo “Camilo”, habían organizado un recibimiento en su honor. Pero se había decretado el estado de sitio. Habían matado dos estudiantes. La reunión se transformó en un acto de protesta en el cual Camilo pronunció su primer discurso político, netamente político.

Varias habían sido las observaciones que la jerarquía eclesiástica había hecho llegar a Camilo. Las presiones eran tales que decidió pedir una entrevista con el Cardenal Concha. Solo y por única vez obtuvo una entrevista de cinco minutos. Camilo le rogó que le indicara cuáles eran sus tesis equivocadas y en qué puntos eran inconciliables con la doctrina cristiana, ya que de resultar así, se retractaría. Sólo obtuvo de res-puesta del Señor Cardenal: “El clero no debe inmiscuirse en política, además, yo no discuto con mis sacerdotes”. Camilo renunció a su investidura. Sufrió mucho. Su pesadumbre no era por estar impedido de realizar sus prácticas exteriores de la función, sino porque le negaron oficiar la Misa. No fue autorizado ni siquiera a hacerlo para sí, pese a ser este su único reclamo. Luego pasó lo que ustedes saben. Se fue a la Sierra. Un tiempo antes vino y me dijo: “Tú estás conmigo, ¿verdad?” Yo le contesté: “Sí, hijo, enteramente”. Y él entonces me preguntó: “¿Hasta las últimas consecuencias?”. “Sí, hasta las últimas consecuencias”. “¿Hasta la muerte, mamita?”. “No, Camilo: hasta la muerte no, hasta más allá de la muerte”.

Para mí no fue el 2 de febrero de 1930 que nació Camilo. Para mí fue el 15 de febrero de 1966, el día que ellos lo mataron. Desde ese día mi corazón y el suyo son un mismo corazón, es más, el corazón que llevo es el suyo. Con ese corazón puedo brindar mi amor a todos los que aman la justicia”.

Después que lo mataron, yo reclamé los restos mortales de Camilo. Quería darle sepultura cristiana. Estaba equivocada. Donde esté mi hijo, tiene sepultura cristiana.
*Este artículo hizo parte del libro: “Camilo, obras del cura revolucionario”, Ediciones Cristianismo y Revolución, Buenos Aires, Argentina, 1968

https://www.marxists.org/espanol/camilo/biografia.htm

sábado, 2 de marzo de 2019

La moral del heraldo PPD



Nieto de Salvador Allende acusa a Heraldo Muñoz de no tener moral para criticar a Maduro por reivindicar legado de Allende.

NIETO DE SALVADOR ALLENDE ACUSA A HERALDO MUÑOZ DE NO TENER MORAL PARA CRITICAR A MADURO POR REIVINDICAR LEGADO DE ALLENDE.

Pablo Sepúlveda Allende coordinador de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad, médico y nieto del Presidente Salvador Allende Gossens respondió en duros términos a Heraldo Muñoz (ex canciller de Bachelet y actual Presidente del Partido por la Democracia PPD) en respuesta a su acusación al Presidente venezolano Nicolás Maduro de “buscar apropiarse de la imagen de Salvador Allende”.
Como canciller de Bachelet, Heraldo Muñoz impulsó una fuerte condena e injerencia en contra del gobierno socialista del Presidente Nicolás Maduro. Una de las medidas impulsadas por Muñoz fue constituir el llamado grupo de Lima conformado por los gobiernos de derecha de Perú Brasil,Argentina, Colombia Paraguay y Chile).para promover el aislamiento Internacional del gobierno democrático del Presidente Nicolás Maduro buscando presionarlo ysu ilegitimidad internacional.
Heraldo Muñoz ha sido electo recientemente Presidente del partido por la Democracia (PPD) fundado por el ex Presidente Ricardo Lagos que es un partido de orientación social liberal integrante de la socialdemócrata Internacional Socialista (IS) qué es hoy uno de las agrupaciones políticas internacionales que en conjunto y aliadas con las fuerzas de la derecha agrupadas internacionalmente en la UPLA han impulsado una sistemática campaña internacional en contra del gobierno del presidente Nicolás Maduro y en general en contra de gobiernos, fuerzas y movimientos socialistas y de izquierda de América Latina y el Caribe.
Heraldo Muñoz, forma parte también del círculo íntimo del ex Primer Ministro español (PSOE) Felipe González, hoy lobbista de grandes empresas, quien se ha transformado en los últimos años en uno de los más enconados enemigos internacionales en contra del socialismo venezolano y del gobierno bolivariano que Preside Nicolás Maduro.
Dada su importancia, reproducimos los dos Twitter principales que Pablo Sepúlveda Allende ha dirigido a Heraldo Muñoz sobre el legado del Presidente Salvador Allende y su mal utilización y tergiversación:
Tuiter de Pablo Sepúlveda Allende, nieto del Presidente Salvador Allende dirigido al ex canciller y Pdte del PPD Heraldo Muñoz:
Señor @HeraldoMunoz Ustedes, los conversos y traidores, los vendepatria que ahora lamen la bota que antes los pisó.
Ustedes, los asalariados de SQM y de quienes asesinaron a Salvador Allende.
NO TIENEN MORAL para decir que @NicolasMaduro se apropia de la figura de S. Allende. https://t.co/SaOUSsjA7E
Son ustedes, señor @HeraldoMunoz , los que ayer acompañaron a S. Allende y q hoy lo traicionan haciéndole el lobby a los que mataron el proyecto de la Unidad Popular. Son ustedes los que no tienen moral para apropiarse de la imagen de Allende y quitarle su carácter revolucionario
Echa un vistazo al Tweet de @SepulvedAllende: https://twitter.com/SepulvedAllende/status/1011976730221973504?s=08

sábado, 23 de febrero de 2019

En un falso positivo en la frontera Venezolana, en el puente Simon Bolivar dos tanquetas fueron secuestradas por dos terroristas para llevarlas y atacar civiles indefensos, creando un hecho de sangre que legitime la invasión norteamericana... Una periodista chilena fue atropellada por una de estas resultando herida en el lado colombiano.

"La foto-periodista chilena herida en la frontera de Colombia y Venezuela, se llama Nicole. Viaja haciendo fotos por el mundo.

La conozco, estoy hablando con ella en estos momentos.

Fue trasladada a un hospital. Casi la mataron.

No murió, simplemente porque logró saltar y arrastrarse al ver que dos personas tomaron tanques de la Guardia Nacional para simular una arremetida de la policia venezolana que finalmente se logró desmontar.

Está en shock. Su relato es estremecedor.

*“Querían matar a la gente civil que estaba parada en la frontera. A toda velocidad. Me salvé por poco. No puedo creer que los presenten como héroes.”*

Dónde está la solidaridad de gremio?

Esta sola en el hospital. El Presidente de su país, Chile, está a pocos metros, promoviendo esta violencia en show supuestamente humanitario que ni ONU ni la Cruz Roja Internacional reconocen.

Sin embargo, ni una palabra para ver cómo está la compatriota, una colega que sobrevivió a un montaje asqueroso.

A los dos profesionales de TVN detenidos hace un tiempo en un episodio patético, los trataron como héroes.

Y Nicole? Es foto-periodista. Acaba de sobrevivir a un atentado criminal de los supuestos desertores que arremetieron a toda velocidad contra civiles.

Esto no es grave? Nicole no merece la solidaridad del gremio, por qué? 

En los videos, la verán en el piso.
Luego, verán cómo la misma policía, logra detener a los supuestos “desertores” que querían matar civiles como fuera para generar caos y un falso positivo. Los mismos que después corren hacia frontera colombiana y son recibidos como héroes por la policia allá. Atentado fallido, pero los protegen igual. Mientras, una colega y compatriota es una de las víctimas ante la nula condena del gremio en el País, que más bien presenta a los crimínales como “héroes” desertores”

No puede ser. Todo tiene un límite.

domingo, 17 de febrero de 2019

Se atreven a denominarse de izquierda

https://www.jornada.com.mx/2019/02/17/opinion/020a1mun


_Por Pablo Sepúlveda Allende_*

*¿No son, acaso, exactamente los mismos poderes fácticos que desestabilizaron y provocaron el golpe de Estado contra Allende, los que han estado permanentemente desestabilizando y asediando a la Venezuela bolivariana?*

Por eso, resulta insultante la falta de ética, y la doble moral de figuras políticas visibles que aún se atreven a llamarse representantes de los ideales de izquierda –como, sólo por nombrar algunos, *el presidente Pedro Sánchez, la senadora Isabel Allende, la ex candidata presidencial Beatriz Sánchez y sus falderos Giorgio Jackson y Gabriel Boric–*, quienes reproducen exactamente el mismo discurso de la derecha mundial para criminalizar a la Revolución Bolivariana, pero *son incapaces de señalar con vehemencia –como sí suelen hacerlo contra el venezolano– al gobierno de Estados Unidos como autor de los peores crímenes contra la humanidad en los pasados 70 años.*
Sólo en lo que va del siglo XXI sus intervenciones militares en Afganistán, Irak, Libia y Siria han dejado millones de muertos, millones de refugiados, países devastados e inmersos en el caos.

_¿Es analfabetismo político? ¿Confusión ideológica? ¿Cobardía política? ¿Doble moral? ¿O es el oportunismo, lo que no les permite alzar su voz para denunciar y rechazar la anunciada intervención militar en Venezuela por Estados Unidos?_

*Existe un escenario prebélico muy claro en Venezuela* y lo único que se les ocurre declarar en medios y redes sociales es que Maduro es un dictador, que viola de los derechos humanos, que hay una persecución política a quien opina diferente, etcétera. Todas ellas, gigantescas falacias del mismo tamaño de las corporaciones mediáticas que las fabrican. Poco o nada dicen sobre el sociópata Trump y la camarilla de criminales de guerra que lo rodea.

Con el mayor de los cinismos, vienen a decir que Venezuela o Nicaragua dañan a la izquierda
¡Vaya desfachatez!
*¿Con que autoridad, a estas alturas, se autoproclaman de izquierda?*
Daño le hace
a la noble lucha y al genuino ideal de izquierda la indefinición, la desideologización, el no asumirse anticapitalista, antineoliberal, el decir que el imperialismo es un concepto trasnochado, que con todo su poderío económico y militar sigue pretendiendo quitar y poner gobiernos afines a sus intereses, a punta de sangre y fuego, sin disimulo ni pudor alguno.
Daño le hacen a la izquierda si ya no luchan y si no se atreven a alzar su voz contra las terribles injusticias que son producto de ese sistema de despojo permanente.

*Si ya no creen verdaderamente en la alternativa socialista para trascender este sistema criminal e inmoral, es mejor que no se llamen de izquierda.*

Con todos los errores y problemas que pueda haber, ustedes no tienen autoridad moral para señalar a Venezuela, a Nicaragua o a Cuba como dictaduras que como política violan los derechos humanos. Sean consecuentes y leales a los anhelos de justicia de las mayorías. Groso daño hace a la política y a la izquierda, criticar irresponsablemente a los procesos políticos que deciden ser soberanos y que les toca, nada más y nada menos que enfrentar a los poderes fácticos de la plutocracia mundial.

*Hoy por hoy, en Venezuela está en curso un golpe de Estado que pretende abrirle las puertas a una intervención militar.* En esta ocasión, el gobierno estadunidense no está detrás –como sí lo estuvo solapadamente aquél fatídico 11 de septiembre de 1973–, hoy está adelante del golpe, anunciándolo, violando toda norma del derecho internacional y la Carta de la Naciones Unidas.

*Recordemos que la excusa que hasta el día de hoy utiliza la derecha chilena para justificar el golpe de Estado es la honda crisis que atravesaba el país (palabras del propio tirano). Sabemos que esa crisis fue, en gran medida, provocada por la asfixia económica que decretó Nixon. Hoy, en Venezuela, la crisis económica es también, en gran medida, provocada por los poderes económicos nacionales y trasnacionales. Esa crisis, a la que convenientemente quieren catalogar de crisis humanitaria, es la excusa para justificar lo injustificable: la intervención militar.*

*Tal vez sea mucho pedir que apoyen abiertamente a la revolución bolivariana, pero si dicen ser demócratas, humanistas y de izquierda, sí me atrevo a exigirles que, en este momento histórico, no titubeen en tomar posición del lado correcto de la historia, del lado del respeto a la soberanía y la autodeterminación del pueblo venezolano y de todos los pueblos del mundo, del lado del respeto al derecho internacional, del lado de la paz. Debemos tener la audacia y el coraje de luchar decididamente contra los intentos injerencistas y golpistas, sin ambigüedades ni medias tintas. Es nuestro deber. El momento histórico lo exige. Están a tiempo de rectificar.*
*La historia los juzgará.*

*Nieto de Salvador Allende / Médico, coordinador del capítulo venezolano de la Red en Defensa de la Humanidad.


https://www.jornada.com.mx/2019/02/17/opinion/020a1mun

viernes, 1 de febrero de 2019

Asalto a la democracia latinoamericana

*CARTA ABIERTA AL FRENTE AMPLIO A PROPOSITO DE LA SITUACIÓN EN LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA*
01 de febrero de 2019

La mañana del 11 de septiembre de 1973, cuando los golpistas se enteraron de la decisión del presidente Allende de mantenerse en La Moneda y no renunciar al cargo, Pinochet dio luz verde al bombardeo y asalto militar del palacio de gobierno pronunciando una frase macabra: “muerta la perra se acaba la leva”.
Este episodio no es sólo una muestra del nivel de crueldad al que estaban dispuestos los golpistas del 73, también es una perfecta representación de la forma en que esta clase de gente comprende los procesos sociales y políticos.
Uno de los elementos centrales del imaginario capitalista es la sobrevaloración del papel de los individuos en los procesos políticos, sobrevaloración que se ejecuta con la misma violencia con que desprecian, e incluso niegan, el rol de los sujetos colectivos en la construcción histórica.
El caso es que frente a la sentencia brutal de Pinochet de “muerta la perra se acaba la leva”, Allende respondió con una frase luminosa y contundente: “no se detienen los procesos sociales ni con el crimen, ni con la fuerza… la historia es nuestra y la hacen los pueblos”.
Pasan los años y las palabras de Allende, que siguen tan vigentes como el día en que las pronunció, me empujan a referirme a la situación actual del hermano pueblo de Venezuela.

Antes de continuar, debo aclarar que sería un reduccionismo irresponsable plantear que la situación de hoy en Venezuela es análoga a la padecida por Chile en 1973. Las diferencias son múltiples y profundas. Una de las más importantes es que la Revolución Bolivariana ha soportado 20 años de presión implacable de parte de la oligarquía interna y del imperialismo externo, incluyendo el haber enfrentado de forma victoriosa el golpe de estado de 2002 contra el presidente Chávez.
Aclarado el punto, voy al fondo de mi argumento: El problema de Venezuela no es Nicolás Maduro. La crisis venezolana no puede reducirse a la forma de ser o del estilo de gobernar del presidente venezolano. 
Desde un punto de vista geopolítico, el problema de Venezuela es que posee una de las principales reservas de petróleo y minerales del mundo. Se trata de reservas críticas para la economía mundial de los próximos 50 años. Se trata de recursos estratégicos ubicados ni más ni menos que en el “patio trasero” de los Estados Unidos, y que no están bajo el control de dicha potencia. A lo anterior, se debe agregar que, frente al bloqueo y las sanciones económicas occidentales, Venezuela se ha visto obligada buscar apoyo económico y militar entre potencias competidoras de EEUU, es decir China y Rusia. La urgencia de EEUU es impedir que esos lazos se consoliden, cueste lo que cueste… y eso es lo que están haciendo.
Si la motivación de EEUU y sus aliados fuera velar realmente por la integridad de los Derechos Humanos en Venezuela, no habría ninguna justificación para que no hubieran implementado medidas similares de intervención contra estados como Israel o Arabia Saudita, países donde el atropello a los DDHH es parte central de sus formas de gobierno.
Por otra parte, resulta bastante evidente el constatar que el orden neoliberal, que ha hegemonizado gran parte del mundo una vez finalizada la guerra fría, está en una franca crisis de legitimidad. La alianza entre el capitalismo financiero, liberales, socialcristianos y sectores antes conocidos como socialdemócratas (alianza representada de modo paradigmático por los gobiernos de Frei, Lagos y Bachelet en Chile, Menem en Argentina, Tony Blair en Inglaterra, Felipe González en España y un largo etcétera que llega hasta Macron hoy en Francia) está dando muestras de estar perdiendo el apoyo de las mayorías sociales, por derecha y por izquierda. En este escenario, el modelo neoliberal en crisis se ve en la obligación de dar muestras se fuerza. De este modo, “disciplinar” a Venezuela les resulta de mucha utilidad, ya que, por un lado, sirve para intimidar a las oposiciones de izquierda en sus propios países y, por otro lado, para congraciarse con los afanes autoritarios y neofascistas de sus oposiciones por derecha.
Si miramos la situación actual, ya no desde la contingencia inmediata, sino desde la perspectiva de los procesos históricos de largo plazo, es necesario reconocer que el socialismo, en sus diversos formatos, es un fenómeno relativamente reciente en la historia humana que ha ejercido el poder político en algunas naciones del mundo de modo intermitente, sólo durante los últimos 100 años.
El camino elegido por el pueblo venezolano en la construcción del socialismo en democracia, con sus innegables singularidades, virtudes y defectos, se está encontrando con las mismas amenazas externas e internas que otros pueblos también han padecido al confrontar intereses de los poderes hegemónicos y deberá encontrar su propio camino de supervivencia.
Frente a la situación actual de Venezuela soy claro y tajante: A partir de mis convicciones políticas y morales, apoyo todo esfuerzo que esté encaminado a que Venezuela continúe construyendo socialismo en paz, democracia, pluripartidismo, tolerancia, con participación real del pueblo y sin autoritarismo.
Con la misma claridad, soy consciente en reconocer que participo con entusiasmo de una alianza política como el Frente Amplio en la cual mis convicciones políticas son una más en un saludable contexto de diversidad ideológica y cultural.
Puedo entender que en nuestro sector político convivamos con compañeras y compañeros que no comulgan con un ideario socialista. También puedo entender las profundas y legítimas diferencias de interpretación que podemos tener respecto de lo que pasa en Venezuela, pero sé que estamos alineados en respetar principios fundamentales de la convivencia entre las naciones, tales como la autodeterminación de los pueblos, la resolución pacífica de las controversias y la no intervención en los asuntos internos de las naciones.
Desde esta perspectiva, llamo a simpatizantes, militantes, partidos y movimientos del Frente Amplio a condenar los grotescos actos de intervención internacional en Venezuela, a los que el gobierno chileno se ha sumado de modo sumiso e irreflexivo. Fundamento esta condena más allá de mis convicciones socialistas, lo hago desde mi compromiso con los valores que han dado origen al Frente Amplio. Lo hago desde la necesidad de que nuestra coalición vele por la vigencia de principios fundamentales del derecho internacional.
Chile es un país pequeño. Ya fuimos víctima de la intervención de EEUU en nuestros asuntos y sabemos de las secuelas de sufrimiento que nos trajo esa intervención, sufrimiento que bien conocen muchos otros pueblos del mundo, teniendo a Libia o Irak como las víctimas más recientes.
Avalar que potencias extranjeras (muchas de ellas con oscuro pasado colonialista) asalten con impunidad el orden político de Venezuela esgrimiendo argumentos espurios afirmados en una gigantesca operación de manipulación informativa, no hace otra cosa que debilitar una de las pocas capas de protección jurídica internacional que países como el nuestro tiene para mantenerse independiente y soberano en el mediano y largo plazo.
A mi juicio, se equivoca quien pretenda caer en el reduccionismo de pensar que el problema de Venezuela es Nicolás Maduro, del mismo modo que se equivocaba Pinochet al pensar que “muerta la perra se acababa la leva”.
Pongo estos argumentos para su debate abierto y fraterno dentro del Frente Amplio.

Cristian Cuevas Zambrano