La reforma al sistema previsional
Por Gustavo Paredes
(Director Federación de trabajadores Prosegur)
Se discute durante el mes de enero en el Congreso chileno, el proyecto de reformas al sistema previsional y de pensiones, aprobado en primera instancia por la camara de Diputados y en trámite de revisión en el Senado.
Después de confirmado el rechazo mayoritario por parte de la ciudadanía, al sistema perverso de la AFP que acumula gigantescas ganancias para las empresas, otorgando pensiones de miseria para los trabajadores pensionados y después de multitudinarias manifestaciones, protestas y del estallido social, el gobierno despacho la idea de legislar sobre el mejoramiento de las pensiones junto a una reforma al sistema de pensiones, que en su base medular, intenta mejorar el sistema sin cambiarlo.
El proyecto que se discute en el Senado, revisado por la comisión encargada, que está conformada por los empresarios senadores Juan Antonio Coloma, Luciano Cruz Coke, Rodrigo Galilea Vial, Gaston Saavedra Chandía y Alejandra Sepúlveda Órdenes, tod@s financiados en sus campañas políticas por las AFP, que han aprobado todos los artículos iniciales del documento que consta de cientos de páginas, las que disfrazan y profundizan el perverso sistema fracasado de pensiones, perpetuando su aplicación con algunas modificaciones que no solucionarán las pensiones de miseria… las cuales serán reformadas en los siguientes aspectos:
1.- Aumento de aportes al sistema de AFP por los empleadores, de 4,5 a las cuentas de los trabajadores, más un “aporte rentabilidad protegida” de 1,5%“ a largo plazo (6% de la renta imponible) y un 2,5% al seguro social en un plazo de 9 años… que al final es para las AFP.
2.- Usar el Seguro de Cesantía para cubrir lagunas previsionales… o sea una rebaja en este al pago de este seguro.
3.- Obligación de cotizar los trabajadores independientes o por cuenta propia, (denominados micro empresarios) por medio de pago automático en sus cuentas privadas.
4.- Permitir al INP traspasar e invertir los fondos previsionales a las AFP para participar en el “mercado de valores” o sea, entregar nuevos recursos del Estado a los empresarios de las AFP… lo que transformará el INP en una AFP Estatal.
5.- Cambiar los multifondos por otro generacional, para inversiones a largo plazo más rentable para los jóvenes y a corto plazo, con menos rentabilidad para quienes están a punto o cerca de su jubilación… lo que no protege la volatilidad de las inversiones, que son intervenidas por los empresarios para provocar pérdidas cada cierto tiempo.
6.- El sistema agrega Licitación de “Comisiones” por rentabilidad, de 5 años, para incrementar dichos cobros de comisiones en nuevas licitaciones… O sea, “el mercado regula el cobro” de las AFP… sistema que ya conocemos por las “colusiones de precios” en el mercado normal de las grandes empresas.
7.- Se incluye la “flexibilización” de los límites de inversión, controlados por la Superintendencia de Pensiones, Ministerio de Hacienda y Consejo Técnico… Sin capacidad de modificar el sistema previsional.
8.- El aporte PGU será reducido solo para el 90% de la población de “menores ingresos”, evaluados cada 3 años… o sea alrededor del 30% de la población pensionada en la actualidad.
Se mantiene el diferencial de expectativas de vida, hombres y mujeres, (mujeres con mayor expectativas de vida) para cálculo del valor de la pensión… en consecuencia, menor valor a la mujer del grupo familiar (ambos pensionados).
El incremento de la PGU se efectuará en 6 meses más solo para los mayores de 82 años y en 24 meses más para los menores, según la edad.
Todas estas mejoras dirigidas a l@s actuales pensionad@s serán aplicadas hasta los 30 años siguientes, por lo que se aplicará por 20 años quitándose de modo decreciente durante los últimos 10 años… Sin considerar el deterioro del costo de la vida.
Todo lo anterior, con una aplicación a largo plazo que seguirá enriqueciendo a la multimillonaria clase empresarial transnacional que controla tanto a los recursos económicos así como a los políticos corruptos que entregan nuestra soberanía, a cambio de los millonarios sueldos estatales que pagamos todos los trabajadores.