jueves, 30 de julio de 2009

actualidad internacional audiovisual



Comentarios del sociólogo norteamericano sobre la actualidad internacional

"Las decisiones de Zelaya de confiar en la OEA y después en la Casa Blanca han sembrado un contexto derrotista en Honduras"

 

James Petras

CX36 Radio Centenario

 

 

Chury: Petras, ¿cómo estás?
Petras: Aquí estoy, bien, leyendo sobre los últimos acontecimientos en Honduras, en Cuba y dentro del mismo país ahora
Chury: Son 3 temas interesantísimos. Arranquemos por el que quieras empezar Petras.
Petras: Podríamos empezar con el discurso de Raúl Castro ayer citando el problema de la agricultura y la falta de disciplina de trabajo y la retórica política. Personalmente me gusta mucho la forma en que habla Raúl Castro y los temas que trata. No sé en qué grado está realizando las metas que fija pero por lo menos está entrando en alguna temática esencial para Cuba que es el descuido de la agricultura, las importaciones por casi dos mil millones de dólares en mercancía agrícola en un país que tiene una de las tierras más fértiles en América Latina y con grandes extensiones no cultivadas.
Raúl entendía que no se puede sustituir retórica política, sea revolucionaria o la que sea, con la aplicación a solucionar problemas económicos prácticos a partir de cambios en la forma de cultivar la tierra. Por ejemplo Raúl ha dicho que deben convertir muchas tierras a cultivos familiares y que el proceso anda pero anda lento y con muchas trabas burocráticas como siempre en Cuba. Es una crítica frontal para que se empiece a acelerar este proceso.
Yo nunca entendía por qué, por ejemplo, Cuba no puede ser autosuficiente en arroz. Nunca me dieron una explicación clara y convincente en Cuba. Importan arroz de Estados Unidos y República Dominicana y es algo incomprensible. Mucha gente ha tomado puestos en servicios, sin educar a la gente o prepararla para que sean cultivadores eficientes, modernos, para que Cuba pueda eliminar las importaciones. Cuba debe ser un exportador de alimentos y no un importador, y mucho menos esta estrategia anterior de importar alimentos de Estados Unidos, su principal enemigo mortal.
La política externa en el período anterior era un desastre. Ponerse en manos de un país imperialista, un país que no acepta vender productos con créditos, tenían que pagar en efectivo e incluso adelantando los pagos. Eran muchas cosas así de irracionales, combinando una dependencia mayor de los Estados Unidos con una retórica antiimperialista mientras las tierras en Cuba no son cultivadas. Lo mismo con el azúcar: en un momento, antes de Raúl, decían que iban a eliminar la producción de azúcar y Brasil muestra cómo se puede convertir azúcar en etanol y ser autosuficiente en el petróleo. Y Cuba tenía tantas hectáreas de azúcar y nunca se desarrolló el etanol.
Otra cosa muy irracional que creo que era parte del descuido completo de Fidel Castro en el sentido de seguir importando petróleo o dando concesiones a todas las compañías extranjeras para formar asociaciones, para buscar petróleo en el mar próximo a Cuba.
En ese sentido, hay cosas que son inexplicables en términos de la política económica de Cuba, particularmente en relación con fuentes de energía, alimentos y también con la reconversión de la economía en turismo. Turismo es la cosa más fluctuante. Cuando hay un cambio en la economía, los turistas no salen a tomar vacaciones y crear una multimillonaria inversión en hoteles faraónicos, de lujo , en Cuba... y ahora cae el turismo por la crisis económica en Europa, en Canadá. Y caen los ingresos y otra vez tienen una crisis.
No se puede eliminar el turismo, pero no puede ser la fuerza motor en un país progresista. Raúl empieza a tocar esta temática y a tratar con mucho esfuerzo de rectificar los errores del régimen anterior, pero es muy difícil, muy complicado y tratar de hacerlo durante la crisis es más difícil todavía. Pero por lo menos han empezado y para mí esa es la esperanza.
Chury: Vamos para el lado de Honduras. ¿En qué puede derivar todo esto con los elementos que tenemos hasta ahora?
Petras: El elemento número uno es que el imperialismo norteamericano organizó el golpe. Segundo, están haciendo todo lo posible por desprestigiar a Zelaya, tercero están apoyando a los golpistas, cuatro han sustituido a un cliente -Arias- por la OEA y dando más espacio a los golpistas para prolongar el proceso.
Esos son los factores que mueven las piezas en esta situación. Mientras tanto Zelaya confió en una forma impensable sobre la actitud de Estados Unidos, pensando que reunirse con Hillary Clinton, aceptar a Arias, desplazar las negociaciones o el proceso de retorno en manos de las cúpulas. Y después, anunciar que vuelve al país, da dos pasos en Honduras y después vuelve a Nicaragua. Es como un paso doble. Es evidente que un presidente liberal no entiende qué es el imperialismo. Por eso confió en las iniciativas de Clinton. Segundo, no entiende la dinámica de una lucha de masas porque en América Latina particularmente, si no muestras la cara y sacas pecho encabezando las grandes movilizaciones, la gente empieza a perder la confianza.
Yo hace muchos años, conversando con dirigentes en Centro América y en América Latina, muchas veces en situaciones peligrosas y preguntando a los compañeros que estaban encabezando estos movimientos por qué marchaban en las primeras filas, me dijeron que es porque las masas sólo confiaban en los líderes que muestran la cara, que ponen el pecho, que están dispuestos a acompañar a sus seguidores en los mismos golpes, en los mismos enfrentamientos. Y yo creo que es así. No se pueden hacer esos gestos grandilocuentes "yo vuelvo mañana" "o vuelvo la próxima semana" y después quedarse en la frontera en una carpa tomando medidas puramente simbólicas. La lucha en Honduras es muy dura, hay mucha represión y si uno siente que está en peligro y si el peligro personal es mayor, hay que ponerse a un lado y dejar que los líderes internos tomen el camino de la lucha porque hasta ahora, todas las decisiones de Zelaya de confiar en que la OEA iba a tomar fuertes medidas; después confiar que la Casa Blanca iba a excluir a sus propios títeres, después anunciar que vuelve al país y no vuelve, han sembrado un contexto derrotista digo yo, no por la falta de lucha de las masas internas sino de la confusión que existe en la cabeza del señor Zelaya.
Chury: De manera que la situación la ves -por lo menos para la vuelta de Zelaya- bastante compleja porque por el lado de Estados Unidos no van a permitir que vuelva.
Petras: Sí, y Zelaya dice que está frustrado con la ambigüedad de Estados Unidos. ¡No hay ninguna ambigüedad ! Desde el comienzo hasta ahora están muy claros que no quieren que vuelva, apoyan a los golpistas, han creado un contexto de negociación favorable a los golpistas, han elegido mediador completamente bajo la dirección de EE.UU. ¿Qué ambigüedades? Los luchadores entienden mucho mejor lo que es la posición norteamericana que lo que está articulando Zelaya.

Chury: Petras, hay un tema en EEUU: el gran miedo, el gran temor que tantas veces han tenido los gobiernos norteamericanos, se está insinuando como una realidad ante la problemática social de la falta de trabajo, la falta de oportunidades y un país que económicamente, en lo que es la ciudadanía, se cae. ¿Eso es así?

Petras: La desocupación es un problema cuando tiene expresión social. Por sí misma la desocupación no preocupa a EE.UU.; incluso lo favorece porque baja los costos y aumenta las ganancias.
Lo que sí se preocupa es cuando los desocupados se organizan y cortan caminos, tumban gobiernos. Pero mientras exista una masa desocupada pasiva no hay ninguna preocupación. Sólo empiezan a pensar cuando los desocupados empiezan a moverse políticamente o por lo menos socialmente algunos brotes, algunos levantamientos, algunas expresiones concretas que van a poner cuestiones sobre el funcionamiento del capitalismo. Pero mientras tanto la gran masa desocupada es funcional del sistema capitalista porque permite bajar los salarios, recortes en los presupuestos sociales.
El otro asunto que quiero mencionar tiene relación con Irán, porque hay mucha controversia sobre las protestas supuestamente contra las elecciones.
Hace 3 días en el diario de Boston, el Boston Globe, publicaron un artículo de que el régimen de Obama va a duplicar los fondos para los grupos internos en Irán. De 15 millones que entraron en el año 2009, van a aumentarlo a 30 millones, anunciado por la Casa Blanca. Eso significa de que hay una aceptación pública de que EE.UU. canalizó 15 millones a las ONG y todos sabemos que las ONG y otros grupos, estaban involucrados en estas manifestaciones.
Eso para mí, es otra manifestación más de que estas protestas, no tenían ninguna razón para denunciar las elecciones, que no existía ningún fraude, pero que eran en función del financiamiento y condicionamiento de la Casa Blanca.
No hay debate, es confirmado que EE.UU. canalizó por lo menos 15 millones de dólares en todo tipo de actividades de grupos favorables y aceptados por la Casa Blanca.
Y lo mismo los supuestos disidentes musulmanes en la parte este de China. El lugar que dirige internacionalmente la campaña en favor del separatismo, está en Washington, comparten el mismo edificio con los terroristas de Chechenia también. Ambos reciben dinero de la Casa Blanca , del departamento de Estado. Y esas disidencias que existen, el separatismo y las campañas de desestabilización tanto en Irán como en China, no existen como lo presentan los medios como alguna reivindicación local sino que están instrumentados para debilitar las posiciones de países adversarios o críticos de los Estados Unidos.
Chury: Recién mencionabas a las ONG. ¿Qué funciones cumplen, son funciones a favor de los pueblos o las ONG son un instrumento político?
Petras: Podríamos decir que hay más de 40 mil millones de dólares canalizados a las ONG, además de 50 mil ONG que hay en el mundo. Pero menos de 500 son las que reciben la gran mayoría de estos fondos y son las que más influyen en la política interna.
Existen ONG de menor financiamiento, que por lo menos formalmente se declaran a favor de los movimientos populares. Pero ninguna ONG ha mostrado capacidad de organizar a las masas, mucho menos han participado en huelgas generales, casi ningún centro ONG maneja algún programa de estudio sobre el imperialismo. Yo hace algunos años atrás revisé todos los programas e investigaciones de las ONG. Y en la muestra de 100 que encontré, ninguna tenía una propuesta de estudiar al imperialismo porque no reciben fondos de Europa o de Estados Unidos si tienen en su agenda estudiar el problema clave que es el imperialismo.
Cada año los financistas ponen las prioridades. Dicen este año estudiamos los indígenas, el otro financiamos el género. Pero ningún estudio de género incluye mujeres en lucha para repartir las tierras, reforma agraria. No hay ningún estudio y ningún financiamiento para los indígenas que se están organizando contra las multinacionales.
Este tipo de micro proyectos que fragmentan los movimientos, como repartir máquinas de coser, micro finanzas para pequeños predios y para artesanías, pero nada de participar en cambios estructurales que afectan la distribución de ingresos, de la propiedad, de la explotación de las multinacionales y mucho menos de la penetración norteamericana y de sus militares.
Conozco algunos personajes progresistas que manejan ONG que son más o menos potables, pero son minorías, no tienen muchas finanzas.La gran mayoría del dinero va hacia ONG contrainsurgentes. ONG que funcionan en la contra insurgencia desde abajo. El FMI, el Banco Mundial, el Banco Interamericano, funcionan con las cúpulas de los estados y las empresas. Las ONG hacen el trabajo sucio abajo, fragmentando las movilizaciones, coptando direcciones y líderes. Les dan una cuatro por cuatro, una oficina, una secretaria y le dicen bueno, ahora estás trabajando con una ONG, tenés pasajes para ir a consultar a Europa y contarles sobre la pobreza, la miseria y la discriminación, pero nada de vincularse con más igualdad con los movimientos de masas.
El salario de un presidente de una ONG con un militante campesino pobre es por lo menos 10 a uno. Por lo menos 10 a uno. Los jefes de ONG cobran dos o tres mil mensuales y en el mejor de los casos un jornalero gana 200 dólares o algo menos. Finalmente, quiero decir que a alguna gente de izquierda nunca le gusta discutir las contradicciones y problemas dentro de la misma izquierda, más que nada sobre Cuba. Y cuando sale después de un tiempo una crítica fuerte como Raúl ha hecho, después hay sobresaltos porque no reconocen que la falta de reflexión anterior los lleva a una situación de poca credibilidad, porque sólo descubren la crítica cuando un líder del mismo proceso empieza a criticar.
Creo que parte de la izquierda inteligente y con futuro es la que trata de hacer críticas constructivas para que no se caigan los procesos políticos progresistas.
Chury: Muy bien Petras, nos reencontramos el lunes como siempre. Un abrazo en nombre de la audiencia.

Petras: Gracias. Un abrazo

viernes, 17 de julio de 2009

Estampas de Honduras



Por Fernando Ramón Bossi
LA RESISTENCIA INDÍGENA CONTINÚA
Como en todo rincón de América la población indígena del actual territorio hondureño resistió a la conquista europea. Socremba, Cicumba, Lempira y otros tantos más, son los nombres que hoy figuran en la lista de caciques que se enfrentaron al colonialismo español. Pero todos, de una u otra forma, fueron derrotados.
Durante la colonia la mayoría de la población indígena fue esclavizada para trabajar en las plantaciones y en las minas. El exterminio fue enorme; los menos pudieron huir hacia las montañas y las selvas. Pero la persecución aún sigue.
Los tolupanes se aislaron lo más que pudieron. En sitios prácticamente inaccesibles se instalaron; la Montaña de la Flor es uno de ellos. Pero desde 1991 unos 40 miembros de la etnia, entre ellos varios dirigentes, han sido asesinados por defender sus tierras. Las empresas madereras y los terratenientes han ocupado una buena parte de las tierras otorgadas por el Estado a los tolupanes.
“Tenemos muchos problemas con la tierra, hay unos hombres que han venido a nuestras tierras y no se quieren ir. Me tienen azorado, pero yo voy a defender mi tierra. Me voy a quedar aquí”, dijo Julio Soto, cacique de la tribu de La Ceiba.
LOS CARIBES NEGROS
Dos barcos negreros, repletos de esclavos provenientes de la costa occidental de África, naufragan frente a la isla de San Vicente. Los africanos sobrevivientes son acogidos fraternalmente por los indios caribes. Era el año 1635. Los nuevos pobladores, mezclados con los caribes, dieron origen a la población garífuna.
En San Vicente, franceses e ingleses explotaban plantaciones de caña de azúcar con mano de obra esclava negra. La presencia de “negros libres”, como eran los garífunas, representaba un mal ejemplo para los esclavistas europeos. Tras cruentas batallas contra el ejército británico, donde se destacaría al líder Joseph Satuyé, los garífunas son derrotados.
Los colonialistas ingleses no dudaron en arrasar casas y poblaciones enteras. Menos de 4.000 sobrevivientes son deportados a la isla Balliceaux en Las Granadinas. Allí, más de la mitad de la población muere por hambre y enfermedad. Los 1.600 que quedaron vivos fueron trasladados lejos de la región, a las islas de la Bahía , frente a las costas de Honduras. De allí, muchos fueron trasladados a tierra firme
Los garífunas representan hoy una pequeña pero significativa franja de la población de Honduras.
CECILIO DEL VALLE
Se lo conoce como el “sabio Valle”, y realmente lo era. Fue redactor del Acta de Independencia de Centroamérica y ferviente luchador por la unidad de nuestra América.
Sus escritos al respecto conciben un plan para la realización de la unidad promoviendo un congreso donde “se crearía un Poder que, uniendo las fuerzas de 14 ó 15 millones de individuos, haría a la América superior a toda agresión; daría a los Estados débiles la potencia de los fuertes; y prevendría las divisiones intestinas de los pueblos sabiendo éstos que existía una federación calculada para sofocarlas. Se formaría un foco de luz que, iluminando la causa general de la América , enseñaría a sostenerla con todos los conocimientos que exigen sus grandes intereses”.
El tucumano Bernardo Monteagudo, representante de Bolívar en Centroamérica, intentó entrevistarse con Cecilio del Valle, pero la reunión nunca se efectuó porque éste se encontraba en México. A su retorno de Guatemala, Monteagudo le escribe a del Valle, con quien intercambiaba correspondencia, diciéndole que el Libertador Bolívar estaba muy complacido en autorizar la publicación de sus escritos: “con razón, él cree que usted es uno de los grandes defensores de la libertad que el Nuevo Mundo tiene en el sur”.
El coronel Monteagudo, colaborador directo del Libertador en lo concerniente a la convocatoria del Congreso Anfictiónico, escribió el “Ensayo sobre la necesidad de una Federación general entre Estados Hispanoamericanos”. Esta importante obra, dice el autor en su introducción, recoge el espíritu de los trabajos de Cecilio del Valle.
José Cecilio del Valle fue electo Presidente de Centro América, pero no pudo desempeñar tal cargo debido a su muerte el 2 de marzo de 1833. Su pasión por contribuir a la unidad de nuestra América, lo llevó a decir: “América no caminará un siglo atrás de Europa: marchará a la par primero; la avanzará después; y será al fin la parte más ilustrada por las ciencias, como es la más iluminada por el Sol”.
BANDERA DE HONDURAS
La bandera de Honduras, al igual que la de El Salvador, Nicaragua y Guatemalatoma sus colores de la bandera de las Provincias Unidas Centroamericanas: azul, blanco y azul. Pero, ¿de donde vienen estos colores?
La historia nos cuenta que durante esos años, toda Centroamérica, que estaba gobernada por los españoles, fue atacada por mar, tanto desde el Pacífico como desde el Atlántico por medio de buques que desplegaban la bandera azul, blanca y azul. La explicación es simple: la bandera en cuestión era la bandera de las Provincias Unidas del Río de la Plata , que desde 1816 se habían declarado independientes de “España y cualquier potencia extranjera”.
Con patente de corso, Luis Aury desde el Caribe e Hipólito Bouchard desde el Pacífico, sin ningún tipo de coordinación entre ambos, incursionaron por las costas centroamericanas. El primero atacó la Fortaleza de San Fernando de Omoa y la de Santa Bárbara de Trujillo en Honduras, la segunda El Realejo (Nicaragua) y Sonsonete (El Salvador). Por oriente y occidente llegaba la imagen de la bandera azul y blanca que combatía contra los colonialistas españoles.
Los independentistas centroamericanos, se inspiraron en esa bandera a la hora de crear su pabellón nacional. De ahí viene la bandera hondureña con cinco estrellas en su centro que representa la unión centroamericana.
FRANCISCO MORAZÁN
El 3 de octubre de 1792, en Tegucigalpa, nació José Francisco Morazán Quesada. Fue fusilado en San José de Costa Rica 18 días antes de cumplir sus 50 años y 21 años después de la declaración de independencia de Centroamérica.
Morazán había combatido por la Federación Centroamericana y contra los opositores a ésta: el partido conservador que nucleaba en su seno al alto clero, los grandes terratenientes y los comerciantes ricos.
En más de veinte batallas, sus tropas lo habían visto combatir en primera fila. Fue general conocedor de tácticas y estrategias, pero también de combate cuerpo a cuerpo. Fue conductor de pueblos y gobernante de ideas liberales y democráticas.
La aristocracia clerical y terrateniente centroamericana nunca le perdonó el haber suprimido el diezmo, como tampoco el haber confiscado la tierra de la Iglesia , principal latifundista de la región. La oligarquía, con la ayuda de las potencias de turno, recuperaron espacio y desgarraron Centroamérica en cinco pequeños y débiles países. “Mi amor a Centroamérica muere conmigo”, escribió Morazán en su testamento pocas horas antes de ser fusilado.
Dicen que después de la primera descarga del escuadrón de fusilamiento, Morazán, tendido en el suelo, levantó su cabeza y dijo: “Aún estoy vivo”. Dicen también que una segunda descarga terminó con su vida. Mas el pueblo centroamericano con su lucha parece desmentir la última versión.
CATRACHOS
Cuando William Walker se apoderó del gobierno de Nicaragua y restableció la esclavitud, los centroamericanos dejaron de lado, al menos por un momento, sus luchas intestinas y se unieron para combatir al aventurero yanqui.
El general Florencio Xatruch, con tropas hondureñas, derrotó la invasión filibustera financiada por los esclavistas del sur de Estados Unidos y con beneplácito del gobierno de ese país, que pretendía anexionarse toda Centroamérica.
“Ahí vienen los catrachos”, decían los nicaragüenses cuando veían pasar victoriosas a las tropas de hondureños comandadas por Xatruch. El apellido del general era difícil de pronunciar. De “Catruch” pasó a “catrachos”, refiriéndose a sus soldados. De ahí quedó el apodo de catrachos para todos los hondureños.
El general Florencio Xatruch había combatido como sargento en el ejército de Francisco Morazán. Luego del fusilamiento del prócer unionista, Xatruch quedó inmerso en las luchas permanentes entre conservadores y liberales.
“ LA AHORACADINA DE OLANCHO”
Era 1868. Con gran satisfacción, observó el Presidente José María Medina las calaveras enjauladas de Bernabé Antúnez y Francisco Zabala. Los “trofeos”, colgaban de un árbol en el cerro El Vigía, situado en la parte norte de Juticalpa. “Medinón”, como apodaban al presidente por su gran contextura física, visitaba la región tras haber derrotado a los “comunistas de hecho” –así los llamaba-, que se habían insurreccionado tres años antes contra su gobierno.
Antúnez y Zabala habían liderado un levantamiento de campesinos y pequeños ganaderos del lugar, descontentos por la voracidad de los grandes hacendados que, cada vez más, se apoderaban de grandes extensiones de tierra. El presidente Medina, ultra conservador y respaldado por la Iglesia , no dudó en enviar a su militar preferido para aplacar la rebelión: el general Juan Antonio Medina, más conocido como “Medinita”.
“Medinita” y sus hombres se trasladaron de inmediato al teatro de operaciones. Allí, desplegando una política de “tierra arrasada”, pusieron fin a la insurrección. El saldo fue de 600 campesinos ahorcados y más de 200 fusilados. De ahí en más, a “Medinita” lo apodaron “el General Bejuco”. El horror causado en la población al ver tantos cuerpos colgados de los árboles, hizo que se produjera una migración en masa hacia otras regiones del país, aparte de las 600 familias de campesinos que fueron deportadas.
Los hacendados y sus familias recibieron con algarabía al Presidente Medina, hubo arcos de palmas y resonar de campanas, discursos y banquetes, algarabía y bailes. Olancho no era la misma, se había despoblado.
EL “CINCHONERO”
En 1868, Serapio Romero, conocido como el “Cinchonero” mata a machetazos, en duelo a muerte, a Nazario Garay, mayor de la plaza de Juticalpa. Comenzaba otra insurrección en Olancho contra el Presidente José María Medina. El viejo general Florencia Xatruch aparecía como instigador de la revuelta, desde su exilio en El Salvador.
Para esa época, el gobierno de Medina había solicitado un empréstito a Inglaterra con el fin de construir un ferrocarril que uniera el Atlántico con el Pacífico. Todo fue una gran estafa y, para colmo, el presidente se había comprometido con entregar tierras a los ingleses a cambio de nada. El levantamiento de Serapio Romero fue contra esa entrega y por las justas demandas de los campesinos pobres del lugar.
Una de las primeras medidas que adopta el “Cinchonero” al tomar Juticalpa fue la de rescatar las cabezas aún expuestas en el cerro El Vigía de Antúnez y Zabala, y proceder a darle cristiana sepultura. Poco tiempo después, el “Cinchonero” es derrotado y decapitado por las fuerzas represivas.
El Movimiento Popular de Liberación “Cinchonero”, MPL-C, que actuó en la lucha armada por los años 80, llevó su nombre en homenaje a Serapio Romero.
ACUERDO DE CABALLEROS
En un barco estadounidense, anclado en Puerto Cortés, el general Miguel Dávila y el general Manuel Bonilla acuerdan hacer la paz. Uno liberal, el otro conservador.
El general Manuel Bonilla había desembarcado en La Ceiba , financiado por Samuel Zemurray, dueño de la Cuyamel Fruit Company, junto a dos aventureros norteamericanos. Lee Christmas y su socio y amigo Guy “Ametralladora” Maloney.
Los “matones” yanquis comandaron las operaciones. Con muchas municiones y armamentos que recibieron de los Estados Unidos, fácilmente derrotaron a las fuerzas de Dávila.
A bordo del “Tacoma”, los dos hondureños se ponen de acuerdo, bajo la supervisión del cónsul estadounidense Thomas G. Dawson. Cinco meses después Manuel Bonilla asume la presidencia y a los pocos días, mediante decreto número 78, se ceden en arrendamiento, al señor Samuel Zemurray, diez mil hectáreas de tierras.
Con razón afirmaba Zemurray: “En Honduras un diputado es más barato que una mula”.
LAS BANANERAS
Ferrocarril a cambio de tierras, era el gran negocio de los políticos hondureños, y también de los dueños de las bananeras. “Ustedes construyen una cantidad determinada de kilómetros de vías férreas y se le otorgan, en concesión, tierras para sus plantaciones”. El promedio era de 50 hectáreas por cada kilómetro de vía férrea.
Los empresarios no podían creer la oferta: “construimos líneas férreas, que las necesitamos para el transporte del banano desde nuestras plantaciones a los puertos de exportación, y encima, nos ofrecen las mejores tierras del país”.
“Okey”, contestaban los hermanos Vaccaro (Standard Fruit Company), Samuel Zemurray (Cuyamel Fruit Company) y los representantes de la United Fruit Company.
Cada empresa amparaba a sus políticos, los promovía, financiaba y… en muchos casos los empleaba en sus firmas. La cuestión era que esos políticos tenían que alcanzar niveles de decisión para favorecer con su influencia a la empresa tutora.
A raíz de esto, las disputas entre las bananeras y “sus” políticos provocarían sangrientas guerras civiles. Así, durante más de treinta años los hondureños se desangraron en luchas intestinas. Lo común era que la United Fruit Company financiara al Partido Liberal, y la Cuyamel Fruit Company al Partido Nacional (conservadores), pero esto podía cambiar.
En 1929 la United Fruit se unificó con la Cuyamel. Mágicamente acabaron las guerras civiles, una sola empresa empezaba a monopolizar la producción bananera de Honduras.
DE “POCHO” MORALES A MISTER MORALES
Allá por 1920 un joven estadounidense, residente en Honduras, Franklin “Pocho” Morales salva a una joven mujer que se estaba ahogando. Resulta que la muchacha era hija de un influyente senador norteamericano. Este señor, sumamente agradecido del gesto solidario del joven, quiere recompensarlo de alguna manera. Franklin trabajaba como barman en un distinguido hotel de Tegucigalpa y estaba en Estados Unidos de visita. Tomándose su tiempo, pensó y le pidió al senador que lo promoviera como cónsul en Honduras, argumentando que, por su trabajo, conocía a todos los políticos de importancia de ese país. El senador analizó la solicitud y le comentó a Franklin que esos cargos estaban destinados únicamente al personal de carrera, pero que tuviera paciencia dado que estaba haciendo las consultas pertinentes.
Franklin Morales no pudo ser cónsul de Estados Unidos en Honduras, las leyes norteamericanas se lo impedían. Pero como bien había prometido el senador, el “Pocho” Morales fue recompensado, y en enero de 1924 fue designado embajador de los Estados Unidos en Honduras.
Más tarde Mister Morales se haría famoso al llamar, sin autorización del Congreso de Estados Unidos, a 200 marines para proteger su legación en Tegucigalpa.
DICTADURAS
Era la vuelta a la “Edad de Piedra” en Centroamérica. Jorge Ubico gobernaba en Guatemala y coleccionaba estatuas y estatuillas de Napoleón con la misma pasión con que asesinaba a sus opositores; Maximiliano Hernández Martínez “El Brujo”, mandaba matar campesinos en El Salvador con la conciencia tranquila, porque sostenía firmemente que "es un crimen mayor matar a una hormiga que a un ser humano, ya que el hombre vuelve a nacer después de muerto mientras que la hormiga muere para siempre"; Anastasio Somoza se adueñaba de Nicaragua luego de asesinar a Sandino y, en Honduras, llegaba al poder Tiburcio Carías Andino.
De la mano de la United Fruit Company, Tiburcio, jefe del Partido Nacional (conservadores), gobernará despóticamente el país durante 16 años. Corrupción, represiones sangrientas, persecuciones y demás arbitrariedades caracterizaron al gobierno dictatorial; siempre con la complacencia de los Estados Unidos y en particular de las bananeras.
“Magno gobernante”, “caudillo laborioso”, “paisano destacado”, “máximo hombrón”, “preclaro estadista”, “gobernante modelo” y “conspicuo político”, eran las formas en que sus acólitos se dirigían a él. Estos mismos aduladores decretaron el día 14 de marzo, fecha del nacimiento de dictador, como “Día de la Paz y de dar Gracias a Dios”.
CARÍAS Y GÁLVEZ
La caída de los regímenes de Hernández Martínez y Jorge Ubico envalentonaron a los opositores del dictador Carías Andino.
En San Pedro Sula una importante manifestación irrumpía para pedir la renuncia del presidente y la realización de elecciones libres y democráticas. La marcha fue pacífica y sin ningún incidente. Horas antes el Ministro de Guerra, Juan Manuel Gálvez había dado plenas garantías a los manifestantes.
Patrullas de soldados y policías vigilaban la marcha. El propio presidente Carías había trasladado de Olancho al mayor Ángel Funes para que se hiciese cargo del operativo.
La marcha duró una hora, y al finalizar un manifestante, el doctor Antonio Peraza, solicitó a Funes permiso para dirigir unas palabras. Pero Funes no aceptó. El periodista Alejandro Irías se acercó al mayor para tratar de convencerlo, mientras tanto Peraza se dirigió al público diciendo: "Pueblo sampedrano, habéis dado una muestra más de verdadero civismo; la patria os lo agradece, ¡viva Honduras!". Cuando escuchó Funes la voz del orador desenfundó su pistola y le asestó un balazo mortal al periodista Alejandro Irías. “Sigan la movilización, hijos de puta”, gritó otro militar. Y como si esa fuera la señal, comenzaron los policías a disparar sus ametralladoras de mano, fusiles y pistolas.
Más de cien personas murieron en lo que se llamó la “Masacre del 6 de julio”. Tiburcio Carías Andino gobernaría cinco años más. Lo sucedería su Ministro de Guerra, Juan Manuel Gálvez, hombre también de la United Fruit.
JUAN PABLO WAINWRIGHT
En las mazmorras del dictador Jorge Ubico, un hombre era torturado salvajemente. Tras recobrar el conocimiento, la víctima alcanza a decirles a los torturadores que puede ofrecerles revelaciones extraordinarias, pero que sólo lo hará frente al presidente guatemalteco.
-¿Qué tiene usted que revelarme?, pregunta el General Ubico apersonándose en el Penal.
-Lo he llamado para decirle que Usted es un miserable, un verdugo y una bestia humana-. Acto seguido le escupe la cara al dictador.
Ubico tiembla de rabia y le cruza un latigazos en la cara.
Juan Pablo Wainwright había nacido en Santa Bárbara, Honduras, en 1894. A los 16 años partió de su casa para unir su destino a los pobres de la tierra. Trabajó de obrero, pescador, mozo, campesino y marinero. Recorrió Estados Unidos, Alaska, África, el lejano Oriente y se alistó como soldado en la Primera Guerra Mundial. En 1920 regresa a Honduras y ya es dirigente de las primeras huelgas contra las empresas bananeras del país.
Wainwright es uno de los fundadores de la Federación Obrera Hondureña (FOH) y del Partido Comunista Hondureño (PCH). Acusado de sedición, es encarcelado durante el gobierno de Mejías Colindres, pero logra fugarse del Castillo de Omoa. Huye a Guatemala y reinicia sus actividades políticas y sindicales.
La dictadura de Ubico lo encarcela junto a otros militantes comunistas. Todos son absueltos menos él. En febrero de 1932, luego del incidente con el dictador, sufre la pena capital. Frente al pelotón de fusilamiento grita a viva voz: “¡Viva la internacional comunista! ¡Viva la clase obrera! ¡Abajo el capitalismo y sus lacayos!”.
SONETOS Y ANTIIMPERIALISMO
Froylán Turcios, escritor, poeta y periodista, ponía su pluma al servicio de la causa nacionalista latinoamericana. Y más aún, unos pocos años después funge como representante internacional del General de Hombres Libres, Augusto Sandino. Más allá de las desavenencias que se produjeron entre ellos, Sandino supo estimarlo como un hombre valiente y honesto.
En “Oración al Hondureño”, el literato escribe: “Y no olvidaré jamás que mi primer deber será, en todo tiempo, defender con valor su soberanía, su integridad territorial, su dignidad de nación independiente; prefiriendo morir mil veces antes que ver profanado su suelo, roto su escudo, vencido su brillante pabellón”.
Sobre el escritor Turcios, diría Rubén Darío: “Es un caso típico de nuestra zona: produce libros, escribe periódicos y hace revoluciones”.
LORENZO ZELAYA
De jovencito trabajó para la Tela Rail Road Company, empresa subsidiaria de la United Fruit Company. Allí conoció en carne propia la explotación a que eran sometidos los trabajadores del banano.
Su lucha sindical lo lleva a la presidencia de la Federación Nacional de Campesinos de Honduras, FENACH. Ferviente luchador por la Reforma Agraria , sufrió cárceles y persecuciones.
Lorenzo Zelaya se preparó políticamente pero murió asesinado junto a otros seis hombres, cuando se iba a incorporar a la guerrilla, el 30 de abril de 1965 en la Montaña de El Jute.
Cuenta Doña María, viuda de Lorenzo Zelaya, que antes de partir le había dicho:
- Me voy porque quiero ayudar al pueblo-.
- ¿Pero usted no piensa en sus hijos?, ¿no piensa usted que puede fracasar?, ¿me ama a mí?, le pregunté.
-Cierto, la amo, pero yo tengo que luchar. Yo amo al pueblo y los amo a ustedes. Yo quiero ver crecer a mis hijos con usted, pero la lucha así es, y yo he nacido para defender al pueblo. Yo amo al pueblo y los amo a ustedes-, contestó Lorenzo.
GOLPE, GUERRA Y BANANAGATE
El general Oswaldo López Arellana deja el poder inmediatamente después que el gobierno de Estados Unidos le baja el pulgar. Se había descubierto que, para frenar un alza de impuesto a las exportaciones, la United Brands había sobornado al primer mandatario y a altos funcionarios del gobierno.
En 1963, López Arellana había dado un Golpe de Estado. Desde el gobierno disolvió el Congreso, prohibió la actividad política, declaró el estado de excepción y justificó su accionar por la “amenaza comunista”.
Seis años después, a causa de la expulsión de salvadoreños, que a su vez habían sido expulsados de su propia tierra por la voracidad de los terratenientes, y, con la excusa de la rivalidad surgida entre ambos países por la disputa en las clasificatorias al mundial de fútbol del ’70, se desata una guerra fratricida que fue conocida con el frívolo nombre de “ La Guerra del Fútbol”.
Cien horas duró el conflicto. Más de cuatro mil muertos fue el saldo.
NEGROPONTE
Tras el triunfo del sandinismo en Nicaragua los norteamericanos reforzaron su presencia militar en Honduras. Con el presidente Carter se incrementó la ayuda militar a 3.5 millones de dólares. Apenas cuatro años después, en 1984, la llamada ayuda militar estadounidense ascendía a 77.5 millones de dólares.
Pero más allá de esa “ayuda”, tanto el ejército, como los “contras” y los escuadrones de la muerte también recibían financiamiento a través del narcotráfico. Ya ha quedado demostrado cómo, con el dinero de la droga, la CIA y la embajada de Estados Unidos adquirían armas, las cuales eran transportadas a Honduras para armar a las fuerzas represivas.
Todo esto fue gracias a la gestión de John Demetri Negroponte, quien fue embajador entre 1981 y 1985. Su tarea ahí era lograr la caída del gobierno sandinista de Nicaragua y para eso se crearon, armaron y entrenaron los “contras”, mercenarios que debían enfrentar y derrocar al ejército sandinista. Estos mercenarios, se hicieron famosos por haber cometido toda clase de abusos y crímenes contra la población civil nicaragüense, salvadoreña y hondureña.
Negroponte sigue ocupando altos cargos en el Departamento de Estado, como también sigue afirmando que: “es simplemente falso que existían escuadrones de la muerte en Honduras”.
"MI BIBLIA ES MI PROTECCIÓN"
En 1982 el general Gustavo Álvarez Martínez, entrenado en los Estados Unidos e íntimamente vinculado a la CIA y a la Castle & Cooke (antigua Standard Fruit Company), pasó a ser el “hombre fuerte” de Honduras. Como Jefe del Consejo Superior de las Fuerzas Armadas, uno de sus primeros actos fue desmantelar las cooperativas bananeras.
Con instructores argentinos –a quienes admiraba por la forma en que estaban combatiendo la “subversión” en su país- y la CIA , creó el siniestro Batallón 3-16. La cantidad de crímenes cometidos por los miembros del Batallón, a las órdenes de Álvarez, se desconoce aun, pero se estima en cientos. Torturas, asesinatos y desapariciones fueron los métodos utilizados por este cuerpo de militares bajo la anuencia del gobierno estadounidense y del embajador Negroponte.
En 1983, el gobierno de Reagan lo condecoró con la Legión de Mérito por "promover el éxito del proceso democrático en Honduras". Su amistad con Donald Winters, jefe de la CIA en Honduras, era tan estrecha que cuando Winters adoptó una niña le pidió a Álvarez que fuera su padrino.
En marzo de 1984 Álvarez cayó en desgracia. Por un tema vinculado a la malversación de fondos fue deportado a Costa Rica. De allí se fue a vivir, junto a su familia, a Miami.
A los años, convertido en un fanático predicador decidió regresar a Honduras. "Mi Biblia es mi protección", contestaba ante la pregunta si no tenía miedo en regresar a su país después de lo ocurrido.
Pero la Biblia es sabia. En enero de 1989 un comando del Movimiento Popular de Liberación “Cinchonero”, MPL-CH concretó un acto de justicia popular y llenó su cuerpo de plomo.
HONDURAS: CENTRO DEL MUNDO
Para los Estados Unidos, durante la década del ’80, Honduras era una pieza clave del rompecabezas centroamericano. En Nicaragua había triunfado el Frente Sandinista, en El Salvador la guerrilla avanzaba peligrosamente, en Panamá el General Omar Torrijos había encendido la tea del nacionalismo militar y en Guatemala la insurgencia también actuaba.
Al imperialismo yanqui le quedaba acudir a Honduras y Costa Rica, mas este último no tenía fuerzas armadas. La opción entonces era reforzar, en todo lo posible a los militares catrachos, como también desplegar fuerzas propias en territorio hondureño.
De enero a agosto 1983 se llevaron a cabo las maniobras denominadas Ahuas Tara I, realizada en la zona fronteriza con Nicaragua Allí participaron 1660 efectivos norteamericanos que, con 4 mil hondureños, establecieron amplias infraestructuras militares en Honduras.
Desde agosto de 1983 a febrero de 1984, en el Ahuas Tara II, 10 mil efectivos norteamericanos y 5 mil hondureños simularon una invasión naval a la región.
Entre abril a junio de 1984, las maniobras Granadero I incluyeron mil efectivos norteamericanos más un batallón de ingeniería, sumados a tres mil hondureños y un número no determinado de salvadoreños. En dicho operativo, se construyeron pistas militares en la frontera hondureña, como también ejercicios militares de contrainsurgencia y rápido despliegue.
Michael Sheehan, capitán de las operaciones de fuerzas especiales del ejército yanqui, resumió la perspectiva estadounidense sobre Honduras: "Este basurero es el centro del mundo ahora".
MADE IN USA 1
Mano de obra barata y leyes de “flexibilización” laboral tentaron a las grandes empresas capitalistas para afincar maquilas en todo el sur del planeta. En Honduras actualmente funcionan cerca de 230 de ellas, que ocupan alrededor de 130.000 trabajadores.
Una empresa maquiladora puede operar en Honduras de tres maneras; por medio de la Zona Libre (ZOLI), por medio de las Zonas Industriales de Procesamiento (ZIP) y como empresa de Régimen de Importación Temporal (RIT). Con cualquiera de estas modalidades están exentas de impuestos. De las que operan, 95 son estadounidenses, 63 asiáticas, 58 hondureñas y 14 de otros países.
Los sueldos en una maquiladora oscilan entre 130 y 150 dólares por mes, con jornadas laborales que van entre 10 y 12 horas. SETISA, una de las maquiladoras radicadas en Honduras y de capital estadounidense, por ejemplo, paga 0.90 dólares por una hora de trabajo, durante la cual se confecciona una camiseta marca Sean John, que en cualquier tienda de Nueva York se vende a 40 dólares.
Cuenta una trabajadora de esta empresa: “Cuando Bárbara y Charlie me mostraron el precio de una camisa Sean John, no pude creerlo. Sabíamos que eran caras. Pero qué sorpresa darnos cuenta que valen 40 dólares. Las trabajadoras en Honduras nunca imaginamos que podría costar tanto. Nosotras producimos más de mil de estas camisas por día, y una sola camisa pagaría más que mi salario de una semana”.
MADE IN USA 2
Un poco más de 500 jóvenes asesinados fue el saldo del accionar de las bandas delictivas en Honduras durante el 2007.
La Pandilla 18 y la Mara Salvatrucha nacieron en Los Ángeles, Estados Unidos allá por los años 80. Muchos jóvenes de ambas organizaciones fueron deportados por el gobierno estadounidense por diferentes razones, otros regresaron por su propia cuenta.
A la delincuencia juvenil ya existente en Honduras, como en otros países de Centroamérica, se le sumó este nuevo artículo de importación. Cerca de 100 mil jóvenes están involucrados, de una u otra manera a estos grupos armados. Sus edades oscilan entre 12 y 25 años.
Los candidatos del bipartidismo propusieron varias ideas para solucionar el tema de la delincuencia. Unos sostuvieron que había que, previo democrático referendo, implantar la pena de muerte; los menos duros hablaron de represión, duplicar las fuerzas policiales y aumentar las condenas.
Las maras y pandillas viven, fundamentalmente, del tráfico de estupefacientes y del sicariato, están vinculadas a los grandes cárteles mexicanos y colombianos y son, sin duda, un subproducto del capitalismo de Estados Unidos, principal país del mundo en el consumo de drogas.
MADE IN USA 3
Allá por la “Era Reagan”, cuando los Estados Unidos y toda la oligarquía centroamericana luchaban contra el sandinismo, se instala en Honduras la Base Enrique Soto Cano.
Esta base militar fue utilizada como centro de operaciones de los mercenarios contratados por los Estados Unidos para derrocar al gobierno sandinista en Nicaragua. Conocidos como la “contra”, esta fuerza paramilitar fue instruida por funcionarios de la CIA y militares estadounidenses, contando entre otros al tristemente célebre Oliver North. Desde la Base , se planificaban y lanzaban los operativos que costaron la vida de miles de nicaragüenses, hondureños y salvadoreños.
Soto Cano cuenta con una pista capaz de recibir grandes aviones destinados al transporte de tropas. Actualmente residen cerca de 600 militares estadounidenses y es sede de Fuerza de Tarea Conjunta Bravo.
Según ellos, la misión de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo es “incentivar la unión y llevar a cabo ejercicios de inter agencia en el Área de Operaciones Conjunta, para realizar seguridad y cooperación regional y apoyar el desarrollo democrático”. Entre otros actos de “acción humanitaria”, en su página web, destacan la donación de 700 mochilas para niños y niñas hondureñas, como la de 320 pares de zapatos destinados a tres orfanatos.
Aunque la Constitución de Honduras no permite legalmente la presencia militar extranjera en el país, nada indica que existan planes de desalojo.
POLÍTICA Y DINERO
“La alianza con el ALBA es como regresar al pasado en donde los izquierdistas, comunistas manejaban la economía de los países”, señaló el empresario Miguel Facussé ante la iniciativa del presidente Zelaya de incorporarse a esa organización.
El “Club de Coyolito” o el “Club de la Americana ” son los espacios donde se reúnen los ricos y famosos de Honduras. Por allí desfilan los Rosenthal, los Ferrari, los Canahuati Larach y los Facussé, los Nasser, los Lamas, los Kafie… los dueños de Honduras.
Según un medio periodístico, un funcionario del gobierno de Zelaya, que no quiso identificarse, señaló que estos empresarios fueron claros cuando hablaron con el primer mandatario: "Ustedes son temporales, en cambio nosotros somos permanentes. Queremos que se nos consulte en las decisiones, queremos contratos y participar de las licitaciones, opinar sobre algunos nombramientos de funcionarios públicos y contratos de publicidad con el Estado".
EL CLUB DE COYOLITO
Coyolito es un lugar paradisíaco ubicado en la isla de Zacate Grande, en el Golfo de Fonseca. Allí han levantado suntuosas residencias los poderosos empresarios hondureños. Es el paraíso de los ricos y famosos de Honduras.
Dado que el lugar es demasiado bello para que lo disfruten los pobres, los capitalistas catrachos no han dudado en comprar las tierras del lugar a precios irrisorios, cuando no han apelado al desalojo directo de sus pobladores.
Tras despojar a punta de pistola a varias familias del lugar, los Facussé y los Nasser, se han adueñado de importantes terrenos que no eran de ellos. Los lugareños, desde hace ya unos años se han organizado para defender sus derechos, mas la justicia no llega, y últimamente han sido víctimas de intimidación, persecución y amenazas por parte de personal armado que actúa al servicio de los empresarios.
Club de Coyolito es el nombre con que se denomina al grupo de oligarcas que ahora mantiene lujosas residencias de veraneo en ese lugar. Desde allí, las familias prominentes de Honduras organizan bodas, fiestas, agasajos, reciben a visitantes extranjeros y también, parece ser, previa escala por la Base de Soto Cano, organizan golpes de Estado.

lunes, 13 de julio de 2009

Detenido por robo en 1993 es el prontuario del General golpista Vásquez Velásquez de Honduras


Confirmado:
General golpista Vásquez Velásquez de Honduras fue detenido por robo de carros en 1993, justamente Vásquez y Micheletti, figuran como cabecillas de la dictadura hondureña.

Por: Jean-Guy Allard

Fecha de publicación: 12 de julio 2009.

La noticia se confirma por distintas fuentes.
El General Romeo Vásquez Velásquez, comandante del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas hondureñas que secuestró y expulsó del país centroamericano al Presidente constitucional José Manuel Zelaya fue arrestado y encarcelado en febrero de 1993 como cabecilla de una pandilla internacional de ladrones de carros.
El arresto de Vásquez que Zelaya destituyó de su cargo por insubordinación y que se negó a abandonar su puesto para luego encabezar la revuelta de los gorilas, fue anunciado por toda la prensa hondureña el 2 de Febrero de 1993.
Este día, el periódico El Heraldo - hoy entre los mas activos cómplices de la cúpula de empresarios, gánsteres y militares que robo el poder - publicó la noticia con el titulo: "A prisión once miembros de Banda de los Trece".
El Heraldo prefiere no recordarse de esto.
Este día de 1993, Vásquez está arrestado como uno de los once miembros de una mafia internacional de robacarros llamada "Banda de los Trece" que se apropió ilegalmente de más de 200 carros para su venta en los países vecinos.
Explica el artículo del Heraldo que la pandilla se encontraba apadrinada por el Teniente Coronel Wilfredo Leva Cabrera "y el Mayor Romeo Vásquez Velasquez" que ban a ser encarcelados en la Penitenciaria Central.
"Once personas detenidas por su supuesta participación en el robo de unos 200 automóviles de lujo, así como 12 de los 19 carros decomisados como prueba de convicción por la Dirección Nacional de Investigaciones (DNI), fueron puestas ayer a la orden del Juzgado de Letras Primero de lo Criminal de Tegucigalpa", señala por su parte La Tribuna, otro periódico de la capital al precisar que "dos diputados tienen en su poder carros robados"."Llama la atención que fue el mismo congreso que declaró su apoyo al golpe de estado, el que nombro a Roberto Micheletti como presidente, y el que además había nombrado al ladrón de carros de lujo, Romeo Vasquez Velasquez, como Jefe del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada", comenta un blog salvadoreño – El Trompudo - que denuncia el hecho con copias de artículos de prensa.NarcoNews el sitio especializado norteamericano ya había publicado la noticia hace unos días, también con recorte de prensa.
No se sabe por que subterfugio el seguimiento del caso no aparece en los archivos. Todo parece indicar que Leva y Vásquez se beneficiaron de la presencia de amistades en el aparato judicial.
Vásquez Velásquez es un alumno hondureño más de la Escuela de las Américas, la academia militar yanqui que enseña a torturar, desaparecer, asesinar a militares del continente que Estados Unidos pretende dominar.
El ahora gorila en jefe hizo varias estancias en esta institución imperial entre 1976 y 1984, cuando se encontraba en Panamá. Ahí aprendió a insertarse en las actividades criminales que el ejército hondureño desarrollaba entonces en contra de Nicaragua y de los militantes de izquierda de su propia nación.
Durante los años 80, 184 personas fueron desaparecidas en Honduras. El Batallón 316, escuadrón de la muerte creado por asesores de Estados Undios, Argentina, Chile, Israel Taiwán, asesinaban a maestros, estudiantes, líderes sindicales, campesinos y simpatizantes de grupos progresistas.
Lo cierto es que el politiquero golpista Roberto Michiletti que ocupa hoy ilegalmente la presidencia del país centroamericano y que pertenece desde tres décadas a su Congreso, no puede ignorar las características poco gloriosas de la hoja de ruta de quién le permitió acceder a su presidencia postiza.
Vásquez, el cabecilla de pandilla internacional de robo de carros de lujo pasado a comandante de Estado Mayor, se encontró entre las "personalidades" que se reunieron en la Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa, unas semanas ante el golpe, para "hablar de la crisis" y que terminaron, según The New York Times, estudiando "cómo derribar al Presidente Zelaya, cómo arrestarlo y qué autoridad podría hacerlo".

jueves, 9 de julio de 2009

Honduras, el nuevo paradigma




Análisis internacional
Una primera gran luz de alerta que lanza el caso de Honduras es sobre el tipo de democracia que está surgiendo en zonas periféricas, y muy especialmente en zonas de inestabilidad crónica, precarias en lo social y económico, o en países poblados por gente levantisca, con fuerte pasado guerrero. No es un misterio que Centroamérica toda, salvo la Costa Rica de las décadas más recientes, ha vivido plagada de estallidos sociales, guerras civiles y volcánicos ajustes de cuenta, que la convierten en zona fértil para todo tipo de experimentos.
Por Iván Witker*

Es muy probable que ni siquiera los propios hondureños tengan noción de lo que están protagonizando, pero su crisis será de gran utilidad para la reflexión teórica de los estudios internacionales. No sólo se le tomará como evidencia del agotamiento del multilateralismo tradicional, o se le acotará a ejemplo que ilustre los nuevos significados del concepto soberanía nacional, o se le examinará como el primer gran test que tuvo la administración Obama frente a sus vecinos del sur, sino que, ante todo, se le evaluará como la primera gran crisis que refleja el choque del futuro, aquel entre concepciones diversas de democracia. En ese sentido, Honduras es el nuevo paradigma.
En efecto, la sensación de que el mundo ha entrado a una era de las democracias es más que perceptible. Cuesta imaginarse el mundo de hoy sin democracias. De hecho su número va creciendo de manera exponencial por todo el orbe, lo que ha ido produciendo un fenómeno tan inesperado como intrincado, cual es una creciente diferenciación entre democracias de alta calidad (digamos, dahlianas) con otras degradadas, que muchos denominan iliberal. Estas últimas son aquellas que no cumplen con los requisitos esenciales para un funcionamiento óptimo, asociado al Estado de Derecho. No exhiben requisitos culturales, sociales y económicos (hay quienes creen que las democracias serían un bien de lujo). Lo concreto, es que las democracias iliberal se plantean de manera distinta frente a los demás poderes e instituciones del Estado y entienden de manera también diferente la relación de la sociedad con sus respectivas constituciones. Las democracias de alta calidad y las iliberal tendrían espíritus distintos y formas contradictorias de proyectar sus valores.
Esto lleva a concluir que la conflictividad internacional del futuro, las crisis, las disputas por las hegemonías regionales (y por cierto las guerras), serán entre ambos tipos de democracias, o entre democracias degradadas, o bien al interior de éstas (guerras civiles). Seymour Martin Lipset habla de moral title to rule para referirse a las proyecciones de poder que tiene toda democracia, sea de alta calidad o degradada. Entonces, ¿si los regímenes democráticos sienten (quizás por su naturaleza) un impulso irresistible, no a hacerse hegemónicos, sino a imponerse con todo su peso en todo el territorio de su jurisdicción, por qué no habrían de sentir el mismo impulso hacia el exterior? Toda democracia es orgullosa de sus bases de legitimidad, más allá de lo que opinen sus vecinos, aún cuando éstos se consideren también democracia.
Ya que Honduras no es, ciertamente, un cantón suizo, la complejidad de su crisis la sitúa como caso pionero de este nuevo tipo de conflictividad internacional y doméstica.
Adagio lamentoso
Una primera gran luz de alerta que lanza el caso de Honduras es sobre el tipo de democracia que está surgiendo en zonas periféricas, y muy especialmente en zonas de inestabilidad crónica, precarias en lo social y económico, o en países poblados por gente levantisca, con fuerte pasado guerrero. No es un misterio que Centroamérica toda, salvo la Costa Rica de las décadas más recientes, ha vivido plagada de estallidos sociales, guerras civiles y volcánicos ajustes de cuenta, que la convierten en zona fértil para todo tipo de experimentos. De tal manera que el surgimiento de un conflicto severo entre dos visiones contrapuestas acerca de lo que debe ser una democracia era en Honduras algo más que previsible.
Aún más, el paradigma hondureño tiene la virtud de mostrarse como una navaja con filo doble. Es decir, por un lado muestra una disputa regional sobre los tipos de democracia, y, por otro, deja al descubierto las fragmentaciones internas que suscitan estas opciones. Las luchas intra-democracias e inter-democracias prometen ser reales y sangrientas.
Enseguida, las democracias (ambas, las dahlianas y las degradadas), que miran expectantes un drama de estas características, poco o nada pueden hacer. Sacar o reponer un presidente es, en el mejor de los casos, algo accesorio. Buen ejemplo es que una operación de paz, en nombre de la restauración democrática devolvió al poder al Presidente Aristide en Haití en 1994, y otra operación de paz fue necesaria para atender el desaguisado que armó más tarde este sacerdote en nombre de su visión de la democracia.
Allegro ma non troppo
No es por accidente entonces que los ejes de la crisis hondureña pasen por la constitución y por la sucesión presidencial. Una relación enfermiza con ambas, forma parte casi de la idiosincrasia regional y son de especial gustillo de las democracias degradadas.
Desde temprano, la inestabilidad de casi todos los países durante el siglo XIX obedeció a disputas constitucionales. Al comenzar el siglo XX, las disputas siguieron con entusiasmo similar. En esa vorágine surgió la voz de uno de los grandes caudillos de la revolución mexicana, Gonzalo Santos, cuyo accionar fue siempre de tipo regional pero con ansias intermitentes de ampliar su radio, por lo que llamaba a "darle tormentos" a la constitución para posibilitar ciertas cosas. Esta curiosa inclinación a "darle tormentos" a la constitución ha hecho escuela en los demás países y proseguido con el paso de los años. Incluso, hoy día es frecuente escuchar profundas reflexiones y argumentaciones a favor de más cambios constitucionales, nuevas enmiendas, y, obvio, urgentísimos llamados a asambleas constituyentes. Nos solazamos con los defectos (reales e imaginarios) de nuestras cartas magnas, las encontramos rápidamente anacrónicas, y, últimamente, que son "poco inclusivas". Siempre descubrimos alguna razón para "darle tormentos".
Entre estos ciertamente está el de la reelección presidencial, asunto donde las tentaciones superan todo lo imaginable. Desde mediados de los 80, diecisiete presidentes latinoamericanos no han terminado sus mandatos, sea por turbas descontroladas que los derriban o simplemente por fracasos en los intentos de reelección.
En el caso hondureño, la sola existencia de una cuarta urna despertaba suspicacias, agravadas por el tenso y crispado ambiente generado por las visiones divergentes sobre el camino democrático a seguir. Por muy inocuas que fueran las preguntas, e incluso no fueran vinculantes, como asegura ahora el saliente Presidente Zelaya, llama la atención la incapacidad de los decisores para no advertir lo que se avecinaba ni haber sabido tomar la temperatura ambiente de lo que ocurría efectivamente en el país. Una opción plausible es que supieran el clima y, pese a ello, hayan optado por forzar la creación de una situación revolucionaria. Sea lo que fuere, estamos en presencia de un enfrentamiento entre dos modelos de democracia (degradada).
Para una democracia de calidad (la dahliana), la actividad política se mira de forma distinta. Se actúa con la lógica de la incertidumbre; es decir, que se puede ganar o perder. Que ya pasó la época (lo mismo que en la guerra tradicional), que el ganador gane todo. Hoy prima la lógica que se debe acoger al derrotado. Las democracias de calidad entienden que no se puede imponer prácticamente nada, sino que es necesario conquistar mayorías para promover ciertas líneas de acción. Se sabe que los caminos son a veces lentos y hasta defraudantes, pues con frecuencia los resultados no corresponden a lo planificado ni menos a lo soñado. La democracia es hoy un ejercicio arduo, que exige sacrificios. Premonitoriamente, el presidente mexicano Ruiz Cortínez describía la política con las siguientes palabras: "Esto es como una mesa de comedor con dos tipos de comensales, los que disfrutan su ración de sapos y los que se los tragan con repugnancia".
En 2006, once presidentes latinoamericanos ganaron sus respectivas elecciones y salvo la excepción del mexicano López Obrador, todos reconocieron el triunfo de su rival y se pusieron a trabajar para encantar a sus electores en otra oportunidad. Se trata de un logro importante, pero insuficiente. Sin un juego efectivo entre oficialismo y oposición, donde ambos sepan que no tienen que andar recitando a Kant para asociarlo al Estado de Derecho, no hay democracia de calidad posible.
Finale molto vivace
No debiera extrañar que algo efectivamente trascendente -como ser un caso paradigmático- nazca en una república pequeña. Así suele ocurrir, especialmente en América Latina, donde las grandes corrientes de pensamiento y de acción política han emergido desde escenarios más bien acotados. La gesta de Bolívar no habría sido posible sin el concurso del diminuto Haití. La materialización de las ideas revolucionarias que se esparcieron por el continente y la inserción de América Latina en la Guerra Fría surgieron de la modesta y aislada Cuba de fines de los 50. Y así numerosos otros ejemplos, donde la chispa que encendió la pradera saltó desde los lugares más impensados.
La crisis hondureña sólo invita al pesimismo. Sus ingredientes hacen inviable la idea de una mediación de tipo multilateral, que quizás logre apaciguar momentáneamente los ánimos, más no una solución de largo plazo. No sólo porque los sucesos ocurren en una de las zonas levantiscas por excelencia, sino debido a lo ineluctable que son ciertos procesos históricos y que Trotsky graficaba con notable precisión: "Es posible que alguien no quiera mirar la guerra, pero ésta es inevitable cuando ella te mira".
Lo de Honduras no es más que el inicio de la nueva conflictividad internacional y de las nuevas fragmentaciones internas.

http://www.rebelion.org/

Honduras y la crisis americana

Santiago de Chile 29 de Junio 2009
El Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores declara su total y activo rechazo al Golpe de Estado en Honduras, contra el Pueblo Hondureño y su Presidente Zelaya. Así mismo el secuestro a los Embajadores de Cuba, Venezuela, Nicaragua.
Tal como ocurrió en 1973 en nuestro país, el golpe efectuado por el brazo armado de la burguesía, tiene como objetivo central la mayor explotación de los trabajadores y negar cualquier derecho conquistado, en el marco de una crisis económica mundial, donde los países como el hondureño y especialmente su burguesía trata de descargar en los hombros de los trabajadores y sus familias las consecuencias de la crisis por ellos provocada.
La brutalidad del golpe de estado refleja a quienes realmente representan las FFAA y el verdadero rostro de violencia de la burguesía y el imperialismo. Una vez más el poder de una minoría trata de frenar el avance de los pueblos, la burguesía hondureña y sus corrientes más reaccionarias tratan de imponer mediante el terror sus reales intereses, que no son otros que la acumulación, la explotación de los trabajadores y la avaricia capitalista.
Los líderes claves del golpe militar de Honduras, fueron entrenados y tuvieron capacitación en Estados Unidos. Dos dirigentes del golpe de estado en Honduras, fueron entrenados en una escuela del Departamento de defensa con sede en Fort Benning, Georgia. Lugar que se ha caracterizado por su infame reputación, para producir graduados relacionados con la tortura, escuadrones de la muerte y otros abusos de los derechos humanos.
El general Romeo Vásquez, que estuvo a cargo del secuestro del Presidente de Honduras, fue entrenado en esa escuela militar yanqui. Este gorila perteneció al Instituto del Hemisferio Occidental Para la Cooperación de Seguridad, al menos dos veces, en 1976 y 1984, cuando todavía se llamaba Escuela de las Américas. Expresamos al pueblo hermano hondureño, que en este momento está siendo avasallado por la burguesía y las fuerzas del Imperialismo. Nuestra solidaridad basada en la fuerza del principio latinoamericanista e internacionalista de nuestra organización. Es un Golpe de Estado contra todos nosotros, contra todos los pueblos que levantan sus luchas e intentan mantenerlas. No se puede ceder ante esta nueva ofensiva brutal.
Exigimos al gobierno chileno y todos los gobiernos latinos americanos a no reconocer a las autoridades golpistas, no son ellos los representantes de los trabajadores y el pueblo.
Exigimos ruptura de relaciones diplomáticas y el retiro del embajador chileno de Honduras.
Denunciamos a la OEA que dirige el chileno José Miguel Insulza como mero espectador y que solo actúa como contenedor de los pueblos y apéndice del imperialismo yankee, no bastan las declaraciones llamando al retorno de la democracia, se debe boicotear internacionalmente al gobierno golpista.
Llamamos a todos los trabajadores y el pueblo pobre a sumarse a una campaña internacional de apoyo a los trabajadores y el pueblo pobre hondureño.Hacemos un llamado a todas y todos los compañeros a manifestar su solidaridad con el pueblo trabajador Hondureño. Hacemos nuestras las palabras del libertador Simón Bolívar “el imperio, es un gigante solo para el que lo mira de rodillas”.Todo el apoyo al pueblo trabajador de honduras, ni una concesión con los golpistas juicio y castigo a los responsables materiales e intelectuales del golpe de estado.
No a la impunidad.
Por el retorno inmediato del Presidente Zelaya a Honduras.
• Carcel a todos los golpistas Hondureños
•Por el cierre inmediato de la Base Militar Fort Benning de Georgia.
Hay ordenes de aprensión contra 30 dirigentes nacionales (entre ellos Rafael Alegria y Carlos Reyes)
El Domingo allanaron las oficinas y cerraron todos los medios de comunicación que no apoyan el golpe de estado. Por lo que la resistencia no tiene como transmitir mensajes a la población.
Desde el MPT nos sumamos a los llamados de:
1. PARO NACIONAL INMEDIATO
2. QUE TODOS Y TODAS EN LA CAPITAL SE CONCENTRAN FRENTE AL PALACIO
3. EN EL RESTO PAIS:
Cerrar las carreteras y tomarse los edificios públicos.
Movimiento de los pueblos y los Trabajadores
Consejo ejecutivo

miércoles, 8 de julio de 2009

Las condiciones del sistema no han cambiado para el pueblo




RODRIGO GRANDA DE LAS FARC-EP ENTREGA CARTA A NUESTROS HERMANOS DE LUCHA

Escrito por Rodrigo Granda y Jesús Santrich.

jueves, 17 de julio de 2008

Los comandantes Rodrigo Granda y Jesus Santrich, agradecen en nombre de los miles de combatientes de las FARC - EP, las muestras de solidaridad internacionalista y revolucionaria de todos los bolivarianos del Colombia y de Nuestra América. La Cadena Radial Bolivariana Voz de la Resistencia reproduce a continuación dicha carta pública, leída además através de todas nuestras estaciones basicas de radio."Dichosísimo aquel que corriendo por entre los escollos de la guerra, de la política y de las desgracias públicas, preserva su honor intacto."Simón Bolívar.Estimados compañeros, militantes y simpatizantes de nuestra causa revolucionaria por la Nueva Colombia, el Socialismo y la Patria Grande. Con un saludo fariano, marulandista y bolivariano reciban nuestro optimismo en el presente de lucha y algunas consideraciones que en principio estaban destinadas a ser compartidas con los camaradas de nuestro firme Partido Comunista Clandestino y especialmente con nuestros prisioneros de guerra que se encuentran en las cárceles de Colombia y en el exterior, pero que con certeza tendrán mejor destino si también llegan a las conciencias y los corazones de esa extensa comunidad de copartidarios, colaboradores, aliados y simpatizantes bolivarianos que sostienen la esperanza en un pronto futuro mejor para los pobres de la tierra.Apreciados Quijotes de la comunera parcela de José Antonio Galán; perseverantes de la Colombeia de Miranda; queridos compatriotas también de la América Nuestra. En medio de muchas circunstancias favorables y adversas, vicisitudes luctuosas algunas…, y en todo caso en la estrada del combate por el poder para los oprimidos, por el que hemos jurado vencer, con la certeza de que venceremos, hemos recibido con satisfacción las voces de respaldo y de fe absoluta que ustedes han ratificado, sin dilaciones, por las FARC-EP y por el proyecto que juntos llevamos adelante, sobre todo la reafirmación en los principios como en los propósitos, en las vías y en las formas de alcanzarlos en esta hora en que muchos desearían vernos en la ruta de la claudicación.Queríamos expresar sobre los documentos que por diversas rutas nos han hecho llegar para el estudio, que la mayoría son críticos, y al mismo tiempo solidarios, sin adulaciones pero con apropiado reconocimiento, sobre todo los de compañeros dignos y respetables como lo son James Petras, Domingo Alberto Rangel, Vladimir Acosta, Narciso Isa Conde, Dax Toscano, Duglas Bravo…, Heinz Dieterich, entre muchos y muchos otros consecuentes revolucionarios y pensadores honorables, lo mismo que organizaciones sociales y políticas, que han expresado sus condolencias y opiniones alrededor de la muerte del Comándate en Jefe Manuel Marulanda Vélez y sobre las circunstancias que rodean la lucha de resistencia de las FARC-EP. Creo que todos ustedes en la ciudad y nosotros en la montaña, estamos llenos de gratitud, por la manera como han bien ponderado nuestra lucha como factor necesario y expresión del decoro de los pueblos, que como el colombiano combaten contra un régimen pérfido y criminal.Hay que reconocer que se requiere independencia intelectual, criterio propio, entereza moral y valentía además, para adoptar juicios rectos y categóricos como los de estos compañeros, en momentos en los que es lo más cómodo, de ventaja, conveniencia y muy común la hipocresía, la ponderación falsaria…, y todos esos retruécanos con los que se suele manosear la realidad sin asco de arrastrar los principios para mostrarse revolucionario mientras se es oportunista, sobre todo cuando se aprovecha sinceras pero equívocas posiciones de buena fe que han venido de probados buenos hombre y mujeres, gobernantes o no, que claman por el desarme de las insurgencias anti oligárquicas y anti imperialistas, creyendo que ese es el camino para encontrar la anhelada paz para los oprimidos.No vamos a retomar ahora los argumentos de los mencionados por que creemos que además de que han sido bastante difundidos y de manera magistral expresados, como suelen hacerlo con esa buena escritura que tienen por espada, ustedes ya los habrán debatido suficientemente. Sólo queremos decir que como revolucionarios, los guerrilleros de las FARC, tratamos de aplicar el principio de la crítica y la autocrítica con ecuanimidad, de manera constructiva, y nos complace escuchar con atención a quienes nos enaltecen señalándonos los errores o lo que ellos creen que es desacierto o inconveniencia. Detestamos sí la adulación tanto como el oportunismo, y como el poeta Juvenal Herrera pensamos también en que es el silencio la cobardía de los intelectuales; por ello valoramos mucho más las palabras que con valentía salen a combatir en el terreno de la lucha ideológica, sobre todo cuando la asquerosa unipolaridad que pretenden los fundamentalistas del gran capital, impone por la fuerza y con el engaño mediático el unanimismo pernicioso que conviene a los déspotas, en el que individuo y sociedad son un todo, pero sumiso a los dictámenes de las trasnacionales.Queremos dejar bien en claro la posición determinante que seguramente quienes siempre han confiando en nosotros la conocen, y es que empeñaremos nuestras vidas, como en efecto lo estamos haciendo, en no defraudar a quienes creen en las luchas de los pueblos, a quienes como ustedes respaldan la necesidad de la lucha armada en las circunstancias que rodean a los pobres de Colombia, y de otros pueblos pisoteados por la bota militarista y usurera de los yanquis y de sus émulos, acólitos y cómplices en la desbocada rapiña neo colonial.No seremos inferiores al mayor compromiso que nos inspira la fe de aquellos que sin temer a las estigmatizaciones de la infame guerra antiterrorista, han levantado su voz contra los verdaderos terroristas del planeta y en especial contra aquellos que desde la Casa Blanca tienen ya en vilo la existencia de la humanidad, porque efectivamente somos lo que con sangre y vidas hemos jurado ser: soldados de Bolívar, indios bravos como Lautaro, Tupac Amaru, La Gaitana…, Calarcá; ¡guerrilleros de Manuel hasta la victoria o hasta la muerte! Somos luchadores con principios, comunistas convencidos, que asumimos con orgullo y persuasión absoluta el combate por la liberación y la justicia social. No deshonraremos el altar sagrado de nuestros muertos, no seremos indignos de su sangre que se derramó para que se mantenga la esperanza, no rebajaremos el sacrificio de Bolívar ni el de Martí, como el de ninguno de nuestros próceres de la independencia y la libertad, porque preferimos un San Pedro de Abanto a una paz de Zanjón; un Manifiesto de Montecristi, un Grito de Yare o un Grito de Baire, un 19 de mayo en Boca de Dos Ríos…, un octubre en la Higuera, un septiembre en La Moneda abrazando ametralladora y convicciones antes que rendición; un sablazo en Ayacucho, la suerte del Negro Primero en Carabobo, el destino de Caamaño en San José de Ocoa, el camino de Avelito Santa María, evocar a Mariguela, la senda de Carlos Fonseca Amador y Farabundo Martí, las cananas de Zapata y de Sandino, la suerte de Atanasio Girardot, de Raúl Reyes e Iván Ríos, la persistencia de Jacobo Arenas, partir en átomos al lado de Ricaurte en San Mateo…, al Charle Magne Peralte que isa la dignidad Haitiana, el ejemplo del imbatible Manuel Marulanda Vélez… en fin, partir entre humo y metralla, una muerte en combate, que una claudicación del pensamiento, porque también nosotros creemos en que la ley primera debe ser "el culto a la dignidad plena del hombre" y actuamos con la máxima de que "Al acero responda el acero, y la amistad a la amistad", según lo expresara el Apóstol de las Antillas, pues a nosotros también se nos ha enseñado lo que pensaba el Titán de Bronce en cuanto a que "la libertad no se mendiga sino que se conquista con el filo del machete…" o aquello que decía el Che en cuanto a que "en una revolución se triunfa o se muere si esta es verdadera".En nombre del fusil de Fabricio Ojeda, en nombre de Albizu Campos y los macheteros de Filiberto Ojeda, en nombre de Camilo Torres, cura y guerrillero; en nombre de los héroes del Moncada y de Alegría de Pío, en nombre de los sufrientes del Cuartel San Carlos, en nombre de los mártires de la embajada japonesa en el Perú, en nombre del comandante Cerpa Cartolini y de cada guerrillero y revolucionario que ha entregado su vida por el sueño de la emancipación…, en nombre de los sueños y de cada gota de sangre de los combatientes caídos en Nuestra América por evitar el yugo de los opresores es que juramos que no seremos nosotros quienes arriemos sus espadas, sus lanzas, sus machetes, sus fusiles y sus banderas. No seremos nosotros, NO y mil veces no quienes bajemos las armas de Marulanda, las armas del pueblo, que se han levantado por la emancipación.Hay ciertas concesiones inadmisibles entre revolucionarios, pues definidos estamos no sólo como marxistas-leninistas sino como bolivarianos, y en tal compromiso no estamos dispuestos sólo a lograr lo que se nos manifieste asequible sino lo que nos imponga la conciencia por deber. Como en la gesta del Libertador, "es imperturbable nuestra determinación de independencia o nada" y así, en el mejor sentido bolivariano reiteraremos como constante que, cuando la opresión no deja más alternativa, la insurrección, la guerra de liberación, constituye el legítimo recurso de los pueblos para lograr la libertad.Estamos en una confrontación que no ha de cesar mientras no se acabe con las profundas causas sociales que la engendraron o se instaure un nuevo poder que establezca la justicia social. Entretanto se nos presentarán éxitos que no nos deben envanecer y reveces que son propios de este tipo de lucha que hemos emprendido obligados por la perfidia de este régimen del terror…, pero en nada nos deberán perturbar las adversidades; de ellas sólo debemos sacar las experiencias que también nos aporten para desbrozar el camino de la victoria, pues como expresaba el Libertador "El hombre de bien y de valor debe ser indiferente a los choques de la mala suerte".Somos marulandistas; es para nosotros un orgullo haber sido y seguir siendo guerrilleros de Manuel, perseverantes, optimistas, íntegros, sencillos y desinteresados, como él. Y para quienes nos reprochan por nuestra condición insobornable en el desenvolvimiento de la táctica de la combinación de las formas de lucha, creyendo que es posible lograr una transformación pacífica de su entorno social a favor de los desposeídos, no podemos menos que expresarles nuestros mejores deseos en su loable causa; pero al mismo tiempo reiteramos ante la faz del mundo que no somos nosotros quienes hemos empujado a Colombia a la guerra sino aquellos que no permiten que el pueblo tome la senda de la democracia y de la paz en la definición de su destino.Por nuestras convicciones sólo nos es dable estar por la Colombia Nueva más que por nuestras propias vidas, de tal suerte que si alguien ve improbable vencer que sepa que nadie nos podrá negar el derecho de morir por un mundo mejor en nombre de todos quienes lidian por su emancipación en medio de la guerra sucia y el terrorismo de Estado imperial y criollo.Nunca faltan los Judas, que se dejan sobornar por unas cuantas monedas de oro o por dádivas y promesas de cualquier tipo. Pero lo fundamental es que la codicia siempre será tenida como un asco entre los verdaderos revolucionarios.Es preferible sin duda mantenerse en una guerra de resistencia por la dignidad, la justicia y la libertad que mantenerse sumiso a la tiranía que como bien lo expresó Bolívar es el compendio de todas las guerras.Había escrito Lenin alguna vez refiriéndose a quienes sostenían la posición política del desarme aduciendo que tal reivindicación era la expresión más franca, decidida y consecuente de la lucha contra todo militarismo y contra toda guerra, que "precisamente en este argumento fundamental reside la equivocación fundamental de los partidarios del desarme.Los socialistas, - decía Lenin- si no dejan de serlo, no pueden estar contra toda guerra.En primer lugar, los socialistas nunca han sido ni podrán ser enemigos de las guerras revolucionarias. La burguesía de las "grandes" potencias imperialistas es hoy reaccionaria de pies a cabeza, y nosotros reconocemos que la guerra que ahora hace esa burguesía es una guerra reaccionaria, esclavista y criminal. Pero, ¿qué podría decirse de una guerra contra esa burguesía, de una guerra, por ejemplo, de los pueblos que esa burguesía oprime y que de ella dependen, o de los pueblos coloniales, por su liberación?" (…)¿Desde aquellos tiempos de la valerosa resistencia bolchevique habrá cambiado, compañeros, la esencia criminal, "reaccionaria de pies a cabeza", de esas burguesías imperialistas?¿Cómo se han conquistado los cambios favorables para los oprimidos, incluso en procesos cuyos conductores, en varios casos, dan votos por el desarme?alta mucho trecho de lucha aún por los desposeídos en el mundo; son más los escenarios del orbe donde se mantiene y crece la explotación con más saña y avaricia que nunca, que aquellos donde se profundiza la emancipación; de tal manera que no hay más que decir con Lenin que "Sólo cuando hayamos derribado, cuando hayamos vencido y expropiado definitivamente a la burguesía en todo el mundo, y no sólo en un país, serán imposibles las guerras. Y desde un punto de vista científico sería completamente erróneo y antirrevolucionario pasar por alto o disimular lo que tiene precisamente más importancia: el aplastamiento de la resistencia de la burguesía, que es lo más difícil, lo que más lucha exige durante el paso al socialismo. Los popes "sociales" y los oportunistas están siempre dispuestos a soñar con un futuro socialismo pacífico, pero se distinguen de los socialdemócratas revolucionarios precisamente en que no quieren pensar ni reflexionar en la encarnizada lucha de clases y en las guerras de clases para alcanzar ese bello porvenir"En el caso de las FARC, que desenvuelven su lucha en medio de las peores atrocidades que contra el pueblo desatan las oligarquías, jamás condenaremos ni desistiremos de la insurrección armada porque es, al menos en nuestras circunstancias terribles de sobre vivencia en Colombia, la manera que nos garantiza poder hacer verdadera resistencia a tan sanguinaria autocracia, a tan vil tiranía y a tan macabro terrorismo de Estado impuesto por las oligarquías que atienden los mandatos de Washington.Aunque la resistencia popular colombiana que es donde se inscribe cada esfuerzo de las FARC como pueblo en armas, aún con su sacrificado heroísmo, a veces pareciera una lucha en solitario, lo cierto es que por estos días, con tanta expresión de apoyo y solidaridad, lo que tenemos es la constatación de que en ella se congregan los anhelos de millares y millares de compatriotas de la América Nuestra, de millares y millares de sojuzgados que sienten que en nuestras banderas, en nuestros lutos, en nuestros fusiles se expresa su propia lucha y sus propias esperanzas de justicia y Patria Grande.Entonces, ¿está la lucha de los pobres de Colombia y de las FARC como su legítimo puño armado marchando en solitario contra el mundo entero?¡No! porque son sin duda también la expresión sentida de aquellos que en cualquier rincón del planeta no tienen la posibilidad del acogimiento mediático ni del lisonjeo capitalista. De todos ellos nuestra lucha de alguna manera es aliciente de su fe en la posibilidad de la resistencia y del triunfo de los desposeídos.El imperialismo siempre tendrá pretextos para alimentar su avaricia. Cuando no los tiene los inventa. Así que está fuera de lógica responsabilizar de su perfidia, su tiranía y sus agresiones a quienes resisten por su derecho de defender su sobre vivencia y su dignidad. Por lo demás todo aquel que pretenda oponerse a los designios de Washington será tildado de terrorista, de tal suerte que quien persista en la posición serafínica de que es el abandono de los fusiles lo que nos traerá la paz no estará más que actuando como aquellos que buscan la causa de la fiebre en las sabanas y al final podrían terminar convencidos de que con tal de vivir no importa permanecer arrodillado.Nosotros tenemos frente a estas posiciones el mismo convencimiento del Libertador en cuanto a que no importa perecer con tal que sobre viva un pueblo.Tenemos certeza de la justeza de nuestra lucha, de la pertinencia de las vías y las formas y de la posibilidad del triunfo; pero ni aún estando en la circunstancia de perderlo todo cejaríamos en nuestro empeño porque nuestro rumbo es el de colmar el cumplimiento del deber a costa de todo.Sabemos que la victoria solo es posible con la constancia, sobre todo cuando lo que se profesan son sentimientos de profundo amor al pueblo; sabemos que "el gran poder existe en la fuerza irresistible del amor". Combatimos con fe, lo hemos abandonado todo por la causa de los pobres y en ese camino nos preguntamos, ¿desde cuando contra los canallas no se pueden utilizar, sin rebajarnos a la perversidad, las armas que usan ellos mismos; desde cuando esa máxima bolivariana asusta a los bolivarianos?No es admisible para un verdadero revolucionario existir por existir, es en la lucha donde se debe concebir el modo propicio de la existencia. Y en esa convicción estamos. Ya hemos dicho que "Hoy, como sucede desde medio siglo atrás, los dueños del poder, de las haciendas y del dinero organizan bandas criminales encargadas de agredir al pueblo y sembrar el terror en la población, paralelas y siamesas de las fuerzas policiales y militares oficiales, para eternizarse como gobernantes, nutridos en esta oportunidad con las inagotables finanzas del narcotráfico y conformando así un Estado paramilitar y mafioso de características fascistas", y que es por todo esto que "hoy, al igual que hace medio siglo, la ilegitimidad del Régimen y el terror del Estado dan vigencia al alzamiento popular y convalidan ante el mundo el sagrado derecho del pueblo colombiano a la rebelión"( del Manifiesto de las FARC, enero de 2007).Nada nos detendrá, ni las calumnias, ni el concejo del apaciguamiento, ni las posturas derrotistas, ni las intrigas, desconsideraciones y felonías de los ingratos, desleales y traidores.Sabemos que tenemos que batallar contra el imperio pero también deberemos sortear las emboscadas de los perjurios y las defecciones que se suelen dar en el escenario de algunos de nuestros propios aliados de causa, y que es en las adversidades cuando mejor se puede identificar la firmeza de los propios y la verdadera amistad, como también dentro de ellas es cuando más se desbocan los insidiosos, pues bien sabido es que "más hace un intrigante en un día que cien hombres de bien en un mes". De tal forma que no solo tendremos que sobreponernos a traiciones, insolidaridad de muchos y obstrucción de otros sino que deberemos incluso, seguramente, escuchar las ignominias del imperio en boca de no pocos de los que se dicen nuestros amigos.Este gobierno y muchos enemigos y hasta amigos verdaderos, han confundido nuestra generosidad con debilidad sin percatarse que quien actúa con venganza lo que hace es escalar las calamidades. Nuestra praxis es la sensatez; nosotros sabemos y lo tenemos por conocido de la práctica que "en las revoluciones como en las guerras, hay contratiempos indispensables", y que es fácil mirar desde el puerto la tempestad y parlotear sin considerar las vicisitudes del que navega en alta mar. Dejemos que parloteen y concentrémonos en lo que nos imponen el deber, nuestros principios y certezas sin caer en esas trampas que se urden cuando se enreda en la diplomacia los conceptos morales y políticos colocándolos en contradicción los unos con los otros hasta hacer al fin de la primera el compendio de la hipocresía. Nosotros con nuestros amigos, independientemente de lo que ocurra, siempre deberemos mantener por sentimiento y convicción el respeto y la consideración. Y con nuestros enemigos, la altura y la dignidad.El colombiano, pueblo al que pertenecemos como pueblo en armas, siempre nos ha brindado la luz y la esperanza que alimenta nuestras convicciones, así que, como lo indica el Libertador, ha nada hemos de temer si el pueblo nos ama, y como siempre y ahora más que nunca, si en esta hora la América necesita del pueblo en armas para luchar contra el imperio, sin duda estará en los fusiles de las FARC el combate por el continente todo hasta las últimas consecuencias, pues ciertos estamos que nunca se nos arrancará nada por la fuerza o el chantaje y que frente a la perfidia no claudicaremos jamás, independientemente de la magnitud de las dificultades, porque preferiremos siempre la muerte a la existencia deshonrosa, la muerte a la expatriación , la muerte a la sumisión, la muerte a la triste resignación.

¡Por la Nueva Colombia, la Patria Grande y el Socialismo, hasta la victoria siempre!

¡Hemos jurado vencer y venceremos!

Colombia en el límite del hedor


Análisis Internacional
La pregunta es hasta cuándo y hasta cuánto la opinión pública va a estar sometida a una estructura del falso mensaje creado por medios y autoridades, con una complicidad que se hace peligrosa a la hora de evaluar lo que es legítimo. En la práctica es el Estado el que se vuelve más vulnerable, para después lamentar el terrorismo.
por Juan Francisco Coloane
El tema de la reciente liberación de los 15 rehenes y el manejo político y publicitario de varios estados involucrados abiertamente o veladamente en su consecución, es otro hito en la incertidumbre generalizada respecto a los métodos de la política.
Como el fraude de información en Irak, este hecho ha tenido repercusión mundial, en esa dimensión del engaño al espectador. Como si tratara de un film noir: es de mal gusto por donde se le mire. Es la política en su pragmatismo consustancial, y que está en el límite del hedor.
Ha prevalecido en los medios -principalmente aquellos más potenciados por el gran capital- y en las autoridades políticas involucradas con el hecho, un tipo de consenso que hiede y hiere el sentido común. Se ha generalizado el comentario de que con esta liberación de 15 rehenes lo que importaba eran los resultados, y no el debate del cómo se hizo, y dentro de qué plano de negociaciones se llevó acabo.
Por supuesto, desde Irak 2003 en adelante, el mundo de los directorios corporativos y su moral política salieron ilesos. Y no importan ni los ingredientes ni la manufactura de la salchicha: hay que comérsela no más.
Precisamente, estas facetas no reveladas por el sólo hecho de su ocultamiento constituyen un problema mayor, quizás tan grave como el de la existencia del terrorismo o el narcotráfico. Al estar un grupo reducido de autoridades involucrado en las negociaciones, que por lo demás varían en sus objetivos, y sobretodo por el ocultamiento, la liberación y el proceso político que la acompaña, ven amenazada su legitimidad.
En este sentido, para Colombia y la región como hecho político, la liberación no pasa de ser otro momento coyuntural más porque la situación de base no cambia. En el largo plazo, para el Presidente Uribe lo que aparece como triunfo político es un espejismo. De acuerdo a las características de la política colombiana, las diferencias que han llevado a la existencia de las FARC seguirán existiendo con un rasgo fundamental que aún tiene sustento: la masa crítica de pensamiento y acción operacional de la izquierda que se fue a la montaña 60 años atrás, se continua reproduciendo y el cauce convencional de la política colombiana no deja espacio para la disidencia más radical.
Colombia es un Estado que funciona con las características del autoritarismo militarista, utilizando el pedigrí de una derecha que siempre fue violenta al extremo. Así como a las FARC por estar con las armas en formato de guerrilla no se les incorpora en la matriz política, a los liberales y conservadores no se les incorporaba en la matriz bélica por el solo hecho de estar en el poder y en la política formal con una pátina de civilidad pacifica.
Históricamente, conservadores y liberales disfrazaron muy bien una violencia interna que es estructural. No es que hayan desaparecido liberales y conservadores y con ellos su clientelismo político. Sólo se abrieron las cartas en forma más frontal, y están representados mayoritariamente en Álvaro Uribe. La liberación, no obstante, es el primer avance en la política exterior de los Estados Unidos en la región, sobretodo por la publicidad que ha tenido el hecho a nivel mundial. No podía ser de otra forma. El mensaje es el de la consigna dura contra la insurgencia y la descomposición del Estado.
Pasan los días y comienzan a aparecer informaciones de que la operación era suficientemente conocida con antelación por una serie de agencias internacionales y jefes de Estado. El hecho de ocultar una realidad y crear otra, delata una vez más la mano de la administración republicana de los EE.UU., confirmando un linaje de actividades encubiertas que en su última generación derivan del caso Watergate de 1974, siguiendo con la operación Iran- Contra de los años 80, y hasta el reciente fraude de información en Irak en 2003.
A través de los medios se respira la atmósfera de la Guerra Fría, al concederle un crédito de alta eficacia y una buena dosis de moral por el logro del objetivo a la operación encubierta y a la mentira como sistema de trabajo. Lo grave es que estas prácticas de operaciones encubiertas se expanden y cautivan a muchos sectores. La pregunta es hasta cuándo y hasta cuánto la opinión pública va a estar sometida a una estructura del falso mensaje creado por medios y autoridades, con una complicidad que se hace peligrosa a la hora de evaluar lo que es legítimo.
En la práctica es el Estado el que se vuelve más vulnerable, para después lamentar el terrorismo. A estas alturas no se sabe quiénes son, y donde están todos los terroristas. La guerrilla informó por sus medios, en las últimas horas, que no hubo tal operación militar, sinó una traición… que desemboco en la fuga de los rehenes con los traidores.